La empatía de las ratas

Durante eones, las especies de nuestro planeta han establecido relaciones de simbiosis, aprovechándose de otras especies para su mutuo beneficio. Esto, no debe ser confundido con altruismo, pues la simbiosis no se basa en motivaciones emocionales, pues recibimos algo a cambio. Para que exista altruismo recíproco se necesitan obligatoriamente memoria y especialmente, emociones.

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Rat by Krendel

Este comportamiento ha sido evidenciado en múltiples especies de animales superiores como primates, cetáceos y elefantes. También se fue en esta dirección con roedores en el siglo pasado, mediante el uso de suelos con electricidad. Sin embargo,  un equipo liderado por Ben-Ami Bartal evidencio de forma indolora y fidedigna este comportamiento en roedores en 2011. Rescatamos esta noticia para dar difusión por un tema que nos parece muy importante. Y es que en experimentos incruentos con ratas de laboratorio se ha comprobado la existencia de conducta altruista basada en la empatía. Así, cuando una rata era encerrada en un tubo, la compañera intentaba ayudarla hasta lograrlo. Dichas ratas habían convivido durante un tiempo.

Lo primero a evidenciar eran cambios en el comportamiento en la rata libre, se encontraba más agitada, en una especie de “contagio emocional”. Sin embargo, esta es la forma más simple de empatía. Es la ayuda activa, desarrollada en este experimento, la que nunca había sido evidenciada en roedores. Lo más curioso del tema es que el roedor no estaba entrenado para liberar a su compañero: Aprendía a liberar a su compañero por ensayo y error, motivado por el impuso de ayudar a su amigo roedor.

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Rat by Sherlock-Marston

Para comprobar que este comportamiento era 100% altruista, se hizo lo mismo con ratas falsas, en cuyo caso la rata no habría la puerta. Se probó también a que al abrir la puerta, la rata encerrada pasara a otra estancia, para descartar que el comportamiento fuera por obtener como recompensa la mera interacción social. La rata seguía liberando a su amiga, pese a no poder estar con ella posteriormente. También se probó a dar la opción de obtener alimento en lugar de liberar al compañero. Los resultados seguían evidenciando una clara tendencia al altruismo. Posteriormente se estudió la posibilidad de que las hembras tuvieran mayor empatía debido a que la mayoría de individuos que acababan rindiéndose sin averiguar como liberar a su compañero eran machos.

Nos damos cuenta de que una de las especies hacia la que menos empatía pudiéramos tener, como es la rata, objeto a diario de miles de experimentos por todo el globo, posee ese altruismo del que nosotros carecemos totalmente al tratarla.

Es muy importante el estudio de los comportamientos tradicionalmente asociados al hombre en otros animales. Nos ayudará a entender mejor las raíces del comportamiento humano, pero sobre todo, nos guiará a una ciencia y a un conocimiento menos antropocéntrico.

Esta clase de experimentos sobre empatía parecen estar desdibujando las barreras que separan al ser humano del resto de animales, nos vamos dando cuenta poco a poco que hay más similitudes que diferencias. Vamos en una dirección, en la que cada vez somos más animales, lo cual, sin duda, nos hace mejores personas.

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