Malditos parásitos: El vampiro de las abejas

La parasitología es muy entretenida (especialmente cuando no te tienen que examinar de ella), y en ella podemos encontrar algunos de los seres más “cabrones” de la creación. Entramos directamente en materia para hablar de una enfermedad parasitaria, la varroasis. El parasitismo, basicamente consiste en una relación entre dos especies distintas o simbiosis: Un hospedador y un parásito, el segundo perjudica y vive a costa del primero.

Hoy voy a hablaros de Varroa destructor. Por dos razones: Porque es una de las principales amenazas de las abejas, las cuales son vitales para nuestra supervivencia gracias a la polinización. Y porque tengo examen en unas horas de esta asignatura, y que mejor que utilizar el blog para repasar el ciclo de este malnacido.

Fotografía de Alex Wild (Se puede ver el parásito en el abdomen)

Varroa spp. es un ácaro ectoparásito (es decir, se encuentra en el exterior de su hospedador) de las abejas, parasitando a la abeja durante toda su vida, larva incluida. El ácaro se alimenta de hemolinfa (“sangre” de los artrópodos, sin entrar en detalles). Parasitan principalmente a las larvas, pero también a zánganos y obreras, raramente a la reina. Curiosamente, en la Isla de Java existe un equilibrio biológico entre parásito y hospedador, pero la bendita globalización (barcos, comercio de material apícola, movilización de colmenas) la han extendido por medio mundo, incluyendo nuestras colmenas, produciendo el descenso de las poblaciones y los quebraderos de cabeza de miles de apicultores.

Las hembras del ácaro se introducen en las celdillas del panal de la colmena, que es donde las larvas se desarrollan después de que la reina ponga los huevos en ellas. Así, la ninfa de Varroa se desarrolla ya con la larva, donde ya mueren muchas de las larvas de abeja.

CICLO VARROA

Esta parasitación provoca reducción en el tamaño de las alas y del abdomen, disminuye la capacidad reproductora, además de la longevidad y capacidad de puesta de la reina. Vamos, que además de matar a las abejas durante su desarrollo, las hace mucho más débiles, propiciando que otros factores acaben con la colmena, como pueden ser el cambio climático o la avispa asiática. Os dejo un “time-lapse” del desarrollo de la abeja; en el cual, si os fijáis, se puede ver a los ácaros deambulando mientras las abejas se desarrollan.

El gran problema es que a día de hoy no existe un método eficaz para su erradicación. Tradicionalmente se realiza la eliminación de crías operculadas de celdas de zánganos (Pues el 90% de los ácaros las prefieren) o el uso de cuadros trampa, que son parasitados y luego son eliminados. Otra solución son los acaricidas; el problema es que al ser ambos artrópodos, muchos productos que serían muy eficaces para Varroa spp. podrían ser tóxicos para la abeja. Otros tantos no son eficaces o no acaban con el 100% de los ácaros, muchos de ellos pueden dejar residuos en cera y miel que lleguen al consumo humano, o interferir con la comunicación de las abejas por olores y por último, se están produciendo resistencias por el abuso de estos productos.

CSIRO_ScienceImage_7306_A_European_honey_bee_prepupa_with_varroa_mites.jpg
Larva afectada por Varroa destructor. Imagen propiedad de CSIRO ScienceImage

Actualmente se están buscando alternativas, como pueden ser programas de cría, basados en que ciertas abejas tienen la capacidad natural de ser resistentes a los ácaros (mayormente por colmenas que tienden a retirar las larvas infestadas o incluso debido a su sistema inmunológico, siendo “inmunes” al ácaro): Mediante cruces se podrían seleccionar abejas resistentes a Varroa destructor, utilizando inseminación artificial. Aunque parezca una locura, la inseminación artificial en abejas no es nueva, y a ella pueden acceder los apicultores para seleccionar abejas con mejores parámetros reproductivos. Se extrae el semen del zángano mediante manipulación manual, y posteriormente se seda a la reina con CO2 y se administra la dosis de esperma en la bolsa copiladora.

artificial_insemination.jpg
Inseminación artificial en Wurzburg University, Alemania. Imagen propiedad de Sciencephotolibrary

Otros métodos menos “radicales” también están dando sus frutos, como el uso de aceites esenciales para eliminar el ácaro. Durante años se llevan usando métodos preventivos como el uso de celdillas más pequeñas o de temperaturas que acaban con el ácaro pero no con las abejas, pudiendo así utilizar colmenas que se sobrecalientan con el sol para evitar que Varroa afecte a la colmena. Sin embargo, sigue siendo un enorme problema que está diezmando las poblaciones de nuestros polinizadores y por ello debe continuar la investigación y el estudio de esta enfermedad, que tanto nos puede afectar, siendo su diana un insecto totalmente integrado en nuestra cadena alimentaria, el cual se enfrenta a múltiples amenazas, como el llamado “Síndrome del colapso de colmena” (Poned los subs en Español!).

Espero que os resultase interesante el post. Como en otras ocasiones, os invito a interaccionar por las redes sociales del blog (facebook y twitter), con “Me Gusta”, “RT”, “Compartir” y demás historias, para poder difundir más y mejor este tipo de problemas a los que nos enfrentamos, tanto desde el punto de vista medioambiental como desde la industria alimentaria! ¿Y tú? ¿Algún parásito que te saque de quício? ¿Eres apicultor y tienes otras “armas” contra Varroa? Comentad sin temor!

Bibliografía empleada:

  • Abejas tolerantes a varroa por comportamiento higiénico. Web api-cultura

  • Aceites esenciales para combatir la Varroasis. Web api-cultura

  • Apuntes de parasitología de Grado en Veterinaria (Universidad de León)
  • The case of the vanishing honeybees, charla de Emma Bryce
  • Varroa. Wikipedia

 

 

Anuncios

2 thoughts on “Malditos parásitos: El vampiro de las abejas

  1. Marc Arenas Camps febrero 1, 2016 / 8:50 am

    Muy interesante el artículo. Muchas gracias por mencionar alguno de nuestros artículos! 🙂 Cuando vi el primer vídeo que has puesto, no tenía muy claro qué eran ácaros parásitos. Gracias por la aclaración!

    Le gusta a 1 persona

    • Eugenio Fernández Suárez (Blog Nasua) febrero 1, 2016 / 9:06 am

      Nada Marc, siempre es un placer citar buenas fuentes. La verdad es que yo no se mucho de parásitos y me lío bastante con la taxonomía, pero en general, yo sigo la norma de que todos los parásitos arácnidos (de interés veterinario) son del orden Acarina!

      Como siempre, un saludo y gracias por comentar! Nos leemos!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s