Carroñeros: Los grandes incomprendidos

¿Qué se os viene a la cabeza cuando pensáis en hienas, cuervos o buitres? A una buena parte, nada bueno. En parte podríamos echarle la culpa a Disney, y de hecho mucha gente habla de movimientos como el animalista como fruto de la “generación disney”, acostumbrada a humanizar a los animales y a poner en ocasiones por delante nuestro concepto de bienestar a sus necesidades ecológicas. Ese no es el tema, pero como siempre, esa “humanización” de animales trae consecuencias negativas para ellos, como en este caso el poco apoyo ciudadano que presentan los programas de conservación de estas especies. Os hablaba en la entrada anterior de otra de sus consecuencias negativas: “El vínculo”.

También Disney puede tener algo de culpa en como vemos a los carroñeros. Cuando pienso en estos animales me vienen a la cabeza las maléficas hienas del Rey León, o los “relajados” soldados del codicioso Príncipe Juan. La animación tampoco ha hecho grandes favores a otros animales como las serpientes, pero hoy vamos a centrarnos en los carroñeros, pues Disney no es la única culpable: Esa imagen ya venía de antes y Disney simplemente transmitió el imaginario popular a la gran pantalla.

Buitres malignos de “Blancanieves” (Disney)

Existen otros carroñeros que se han librado de esta “criba” por ser animales peludos a los que se les han asignado otras características humanizadas: El oso, el lobo y otros carnívoros también son carroñeros, aunque sea de forma esporádica y oportunista (os dejo debajo de este párrafo un vídeo donde osos, buitres y lobos se rifan carroña en Somiedo). En el óceano, otros animales, como los tiburones, cumplen esta función. Nosotros mismos, el ser humano, hemos sido carroñeros oportunistas…¿Qué hay de malo en ello? En la animación nos exageran su anatomía: Ojos amarillentos, entrecerrados, sonrisas perversas y tonos aún más oscuros que en la naturaleza para “evidenciar” sus malignas intenciones…un caso claro es el de las hienas, una de las especies menos fieles del Rey León, cambiando la hiena manchada por una especie ficticia a juego con su rol ¿Pero son los carroñeros los “malos” del reino animal?

Los carroñeros cumplen un papel ecológico muy importante en las cadenas tróficas: El papel de los carroñeros, junto con el de los descomponedores o detritívoros, es eliminar los cadáveres y mantener limpio el ecosistema, son “el servicio de limpieza” de los ecosistemas, evitando así la transmisión de enfermedades y la contaminación de las fuentes de agua. Además, a día de hoy la comunidad científica intenta no separar a carnívoros de carroñeros, pues prácticamente todos los carnívoros son en mayor o menor medida carroñeros, y por tanto es difícil entender el vital papel de los carnívoros sin la ingestión de carroña, que permite un intercambio y flujo de energía de los ecosistemas más eficiente y rápido, proporcionando estabilidad a estos. En un estudio de 2014 sobre ello se alertaba de que “la extinción de los grandes mamíferos carnívoros y los buitres en amplias áreas del planeta pueden acarrear severos efectos negativos en cadena, que pueden afectar al ecosistema entero.”

Cachorro de hiena en Kruger – Fotografía de Joan Budai

Por desgracia, a estos animales nunca se les ha valorado lo suficiente. En España, por ejemplo, la falta de muladares o el uso de diclofenaco amenazan a las aves necrófagas, a las cuales ya dediqué una entrada hace tiempo, que os recomiendo leer pues complementa mucho lo que hablamos hoy. Si se extendiera al fin el uso de muladares por toda la península, nos ahorraríamos bastante dinero en eliminación de cadáveres y bastante contaminación en su destrucción o transformación; si la biomasa a partir de estos cadáveres permitiera un acceso barato a energía para las rentas más bajas estaría genial, pero en general hablamos de empresas privadas que cobran del erario público por deshacerse de los cadáveres y luego venden esa energía en forma de biomasa (Que oye, todos tenemos derecho a comer…pero si alguien solo puede vivir de cadáveres es el buitre). Se calcula que los buitres en España ahorran una energía equivalente al gasto de 9.000 hogares y evitan la liberación de 200.000 toneladas de dióxido de carbono.

“The hyena” – Fotografía de Perttu Saksa

En otros países, las necrófagas están mejor valoradas: Un ejemplo alucinante es el proyecto “Gallinazo avisa” que se está realizando en Perú, y que se basa en colocar cámaras Go Pro a buitres negros americanos o zopilotes, para localizar acúmulos de basura que muchas veces son ilegales o que las autoridades desconocen: Los ciudadanos pueden colaborar en la elaboración del mapa (y en recogida de basura), creando así un mapa en tiempo real de acumulación de residuos entre buitres y personas; en la web tenéis una presentación de las aves entre otras muchas cosas. Os dejo el vídeo de la campaña, que teatraliza el espíritu de esta entrada de forma magnífica:

Espero que esta entrada os permita reconciliaros con nuestros amigos los carroñeros, que tienen una importancia ecológica vital. Y recordemos que, por mucho que parezca que vivimos aislados en grandes ciudades, todas estas rutas ecológicas, cascadas tróficas y ciclos de los ecosistemas siguen influyendo totalmente en nuestra forma de vida de forma indirecta y directa. Como siempre, gracias por leerme y os enlazo a las redes sociales del blog: facebook y twitter. Se agradece la difusión, cuyo único objetivo es divulgar sobre estos temas!

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2 thoughts on “Carroñeros: Los grandes incomprendidos

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