El peligro de no entender a los animales

Todos los animales emiten información de forma constante a través de vocalizaciones, colores o posiciones. Sin embargo, muchas veces malinterpretamos esa información, y eso repercute en el bienestar de esos animales y en el nuestro.

Hace poco, en mi cumpleaños me hicieron una sorpresa con tarjetas en las que salían chimpancés “graciosos”. Mi amiga, con la mejor intención del mundo, eligió una foto de uno de estos primates, mostrando toda su dentición, de forma similar a una sonrisa humana. Al ver la tarjeta, tuve sentimientos encontrados. Por un lado, un detalle que no olvidaré, pero por otro la sensación que da una foto que representa un sentimiento en las antípodas de lo intencionado.

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La imagen en cuestión – Autoría desconocida

No es algo anormal, de hecho, la misma imagen que utilizó mi amiga para ilustrar la tarjeta aparece en miles de webs, entre ellas, algunas de divulgación científica seria. Y es que incluso especies tan cercanas a nosotros tienen un lenguaje distinto al nuestro, y para ellos, el mostrar toda la dentición suele significar miedo o tristeza. Y este es uno de los peores ejemplos de las consecuencias de no comprender a los animales: Primates actores entrenados, para entre otras cosas, poner una expresión que nos resulta graciosa pero que significa miedo. ¿Cómo se consigue que un animal salvaje exprese miedo mediante el entrenamiento? Creo que no hace falta dar muchos detalles.

No entendemos a los animales. Por eso se hace muy difícil hablar en su nombre. Y fruto de ese desconocimiento existen múltiples consecuencias, principalmente para el bienestar y conservación de especies silvestres y nuestra relación con estas. Otro caso sería el mascotismo: Comportamientos anormales de mascotas “particulares” se vuelven virales, porque al desconocer su verdadero significado nos resultan graciosos; un claro ejemplo es el comportamiento defensivo del loris lento.

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Macaco de Gibraltar con cara de pocos amigos – Fotografía de Stephanie Piri

Pero el no entender a otras especies también tiene consecuencias directas para nosotros. De hecho, esta es una de las principales razones de ataques de animales silvestres a personas, pues normalmente todo conflicto con estos animales viene precedido de avisos por parte de estos, en forma de expresiones faciales o corporales. Sin embargo, las solemos ignorar, como bien señala un estudio reciente de la universidad de Lincoln, donde se demuestra que confundimos un aviso amenazante de un macaco con que nos lanzan un beso. A esto están acostumbradas muchas ONG que trabajan con este tipo de animales, como BMAC, una asociación conservacionista que trabaja con el macaco de Berbería. Desde BMAC, opinan que “Cuando invertimos tiempo entre animales salvajes, tenemos la responsabilidad de intentar entenderles, al igual que hacemos con otras personas para evitar estresarles. Aprender unas pocas expresiones faciales sencillas puede hacer una enorme diferencia positiva cuando observamos a estos animales”.

En otras ocasiones, malinterpretar a estos animales no nos lleva a un peligro directo, pero sí al estrés del animal. Es el caso de aquellos centros que mantienen animales salvajes en cautividad, ya sean santuarios o zoológicos. Reírnos o imitar a los animales al otro lado de la barrera no suele ser lo más respetuoso, y puede hacer más difícil la vida de los animales del centro y de la gente a su cargo. La ignorancia lleva a hacer muecas a primates o a agacharnos de espaldas ante un tigre esperando despertar en él comportamientos de depredador. También pensamos que un animal se sorprende por un truco de magia cuando en realidad le estamos molestando, o que un chimpancé lanzándonos cosas es gracioso.

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Imagen de “Proyecto Nim”

Por último, esta el caso inverso. En lugar de pensar que un animal esta alegre cuando está estresado, a veces pasa al revés. Y esto ya es un comentario personal: He colaborado con algún centro que acoge animales decomisados, y no sabéis lo que fastidia estar meses cuidando de animales que han sido maltratados por el ser humano, y que te venga el listo de turno (muchas ves tras haberse reído un rato del animal y que le expliques todo esto) a decirte “Ya…si se les ve tan tristes. Pobres”. Por favor, intentemos no hablar en nombre de animales y especies que no conocemos, porque a veces puede resultar ofensivo o incluso peligroso. Tal vez, en lugar de hablar tanto en su nombre, deberíamos empezar a aprender a escucharles.

 


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Los zorros que explicaron la inteligencia de nuestros perros

Dmitri Beliáyev es uno de esos nombres desconocidos que nos han traído grandes descubrimientos de cara a nuestra forma de ver el mundo. Dmitri fue un genetista ruso, que participo en la WWII, y que continúo estudiando la teoría darwiniana y la domesticación durante la Rusia de Stalin, estudiando la domesticación desde el punto de vista genético, siendo su trabajo uno de los más importantes del siglo XX en cuanto a comportamiento.

El experimento de Beliáyev era bastante sencillo, a pesar de su tremenda duración (Su creador murió hace más de 30 años, y a día de hoy continúa dicho experimento tras más de 50 años). Tenía dos poblaciones de zorros plateados (una variante del zorro rojo): Una de ellas era seleccionada por su reacción al contacto con humanos (si no se dejan tocar no se les permitía reproducirse), es decir, seleccionando animales mansos, y no permitiendo a aquellos más temerosos reproducirse, forzando una domesticación rápida. Tras varias generaciones, curiosamente, también se produjo una selección morfológica no intencionada: Estos animales tenían un cráneo feminizado (más pequeño), un esqueleto más estilizado, aparición de capas moteadas (si os fijáis, manchas blancas en cara aparecen en muchas razas de especies domesticadas), orejas elásticas y colas más curvadas.  La otra población actúa como población control, y en ella no se producía selección (pero sí contacto humano) pero el resto de condiciones eran las mismas.

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Zorro plateado – Fotografía de Kevin76

En cuanto a niveles hormonales, los zorros seleccionados tenían mayores niveles de serotonina, mientras que tenían menores niveles de corticosteroides, lo cual se relaciona enormemente con la reducción de comportamientos agresivos y la reducción de estrés. Comportamientos como ladridos, llantos y movimientos de cola también fueron seleccionados de forma no intencionada.  Dmitri descubrió así lo que es la domesticación: La selección contra comportamientos agresivos y a favor de la interacción humana, la cual, genéticamente parece ligada a muchas otras características fenotípicas.

Pero el experimento de Dmitri podría tener otras implicaciones: Un equipo de la universidad de Duke viajo al Instituto de Citología y Genética fundado por Dmitri en Siberia para testar su hipótesis: La domesticación se encuentra tras la enorme inteligencia de los perros, que han demostrado ser capaces de entender la comunicación humana mucho mejor que otros animales que se consideran altamente inteligentes, como los grandes simios.

Es importante recalcar que no hubo selección de cara a dicha habilidad comunicativa: De aparecer en los zorros seleccionados y no en los otros, es muy probable que dicha habilidad sea fruto de la domesticación. Y es que el equipo de la Universidad de Duke, liderado por Brian Harne, ya había comprobado que esta habilidad aparece en cachorros que aún no han tenido contacto con el ser humano (ergo no es que nos empiecen a comprender mediante la convivencia) y que no aparece en lobos (ergo no esta presente en sus “antepasados” salvajes), al igual que tampoco parece muy desarrollada en los chimpancés y bonobos que participaron también en estos juegos.

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Zorro domesticado – Fotografía de Luz Rovira

El experimento consistió en el juego del trilero apoyado en señales y gestos (es decir, ocultar comida en dos sitios y dar pistas de que se encuentra en uno de ellos), con dos poblaciones de animales de animales de 3-4 meses:

  • Cachorros “experimentales”: Animales pertenecientes a la línea seleccionada pero que aún no han estado expuestos al ser humano.
  • Cachorros “control”: Animales pertenecientes a la línea no seleccionada, pero con 5 semanas de exposición al ser humano.

Lo que el equipo de Brian Harne encontró fue que los cachorros “experimentales” eran muy buenos detectando las pistas que realizaba el investigador, mientras que los cachorros control no lo eran. Hay que recalcar que la exposición de los cachorros control consistió en entrenarles en esta clase de juegos y en la interacción con el ser humano, es decir, un periodo de socialización.

Estos animales control, si bien tuvieron menos éxito que los cachorros seleccionados o que los cachorros de perro utilizados en anteriores investigaciones, tuvieron bastantes aciertos, lo cual parece indicar que la socialización les ayudo bastante a desarrollar esta habilidad. Es decir, la capacidad de interpretar señales humanas parece estar, en mayor o menor medida presente en cánidos silvestres, pues podemos entrenar dicha habilidad a través de la socialización; sin embargo, dicha habilidad ha sido seleccionada durante la domesticación, haciendo a los perros unos expertos en interpretar los gestos humanos.

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Zorro rojo domesticado – Wikipedia.org

Se realizó otro experimento, diferenciándose del anterior en que no se socializó a los animales control y tampoco se utilizó comida como premio. En este caso, una persona toca uno de los juguetes con una lámina de metal que suena al tocarla; el otro es exactamente igual. ¿Cogerían el juguete con el que interacciona el ser humano? Se utilizó como “experimento control” el mismo proceso, pero tocando el juguete utilizando una pluma (sin que vieran que era movida por una persona). Se encontró en los animales experimentales un mayor interés en interaccionar por el juguete con el que previamente había interaccionado una persona, sin embargo, dicho aumento del interés no se produjo con la pluma. Lo interesante es que en la población control ocurre exactamente lo contrario: Los animales que no han sido “domesticados” prefieren el juguete que no ha sido tocado por una persona.

Todos estos comportamientos, dado que ambas poblaciones únicamente se diferenciaban en la domesticación, parecen indicar que la domesticación es la única responsable; esto apoya de forma bastante fuerte la hipótesis de la domesticación de la que hablábamos anteriormente, en la que se teoriza que las increíbles habilidades sociales de los perros son debidas a la domesticación.

Esta línea de investigación llevo a Brian Harne a teorizar que bonobos, e incluso humanos, somos fruto de una autodomesticación, tanto por nuestras increíbles habilidades sociales como por algunas características morfológicas que compartimos con la domesticación canina (nuestro cráneo es más feminizado que el de nuestros antepasados, y nuestros esqueletos, más frágiles). Aquí ya no me voy a meter, pero sería increíble que los zorros de Beliáyev nos lleven a replantearnos si nosotros mismos estamos domesticados.

Por desgracia, el mascotismo de fauna silvestre entro en escena y al parecer durante un tiempo se vendieron ejemplares como método de financiación. Aunque éticamente hay un par de “vacíos legales” (es fauna silvestre, pero domesticada, ergo solo puede vivir en cautividad y son animales que disfrutan de la interacción humana), enviamos un mensaje equivocado al incentivar que la gente tenga fauna salvaje como mascotas; aún así, y a pesar de este mensaje final, los zorros de Siberia nos han permitido entender mejor a nuestros amigos los perros, curioso, ¿cierto? Como siempre, os invito a seguir el facebook (que es el que uso principalmente), twitter (admito que lo tengo abandonadete) e instagram del blog. Y creo que también os anima a compartir el contenido para poder llegar a más gente este proyecto de divulgación científica y educación ambiental! Nos vemos pronto!

10 curiosidades de las psitácidas (De los loros, vaya)

Debo admitirlo: No soy muy de aves. Pero poco a poco me voy enamorando de ciertas especies de esta clase de animales que puebla nuestros cielos (bueno, mejor dicho, los de otras latitudes): La majestuosidad de las rapaces o la inteligencia de los córvidos encandila, pero hoy os voy a hablar de un orden de aves con el que he tenido la oportunidad de convivir bastante, gracias a las prácticas que realizo durante los veranos: Las psitácidas, donde se incluyen casi 400 especies divididas en 3 superfamilias: Psittacoidea (los loros de toda la vida), Cacatuoidea (Cacatúas) y Strigopoidea (Los curiosos y extraños loros neozelandeses). Dentro podemos encontrar al obeso kakapo, al canijo microloro pusio o al enorme guacamayo jacinto.

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Lori arcoiris (T. haematodus) del zoológico El Bosque – Fotografía propia

Explicar lo que es una psitácida para aquel que se acerca a su mundo por primera vez parece sencillo: Si tuviéramos que hacerlo de la forma académica, hablaríamos de animales con pico robusto y garras zigodáctilas (una de las razones de su versatilidad), primordialmente herbívoros. Son aves afectivas, coloridas y muy inteligentes. Pero estas aves tienen muchas curiosidades que comentar, así que vamos a ello:

1. Buen ritmo: Parece que al menos, algunas psitácidas como las cacatúas, pueden moverse al son de la música, capacidad que se tomaba como exclusivamente humana. Un grupo de investigación de San Diego así lo demostró gracias a la cacatúa Snowball, que literalmente baila al son de la música. No es de extrañar, cualquiera que pase algo de tiempo entre loros verá que son unos apasionados de la música, pero sin duda, encontrar el sentido del ritmo en ellos es algo muy interesante. De hecho, creo que podemos encontrar este sentido en muchas de las aves que tenemos hoy en día en zoológicos u hogares, otra cosa es que no esté registrado de manera metódica.

2. Juntos para siempre: Dada la longevidad que presentan la mayoría de psitácidas, resulta una ventaja biológica el tener una única pareja para asegurar la descendencia. Es por ello que la mayoría de estas aves son monógamas, y permanecen con una única pareja durante muchos años, pues además son animales con una vida afectiva bastante más compleja que otras aves. Pero es que no solo estarán juntos “para siempre” con su pareja: También contigo! Hay que insistir en su longevidad, pues muchas especies igualan a los humanos en ese aspecto. Son muchos los loros que sobrepasan los 80 años, e incluso se habla de casos excepcionales que llegan a los 100, aunque el problema es demostrarlo, pues la mayoría de estas aves tan longevas fueron capturadas en estado salvaje, no existiendo registros de su nacimiento…vamos, que perfectamente tu loro mascota puede vivir más que tú y ser la “herencia” que dejes a tu descendencia.

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Pareja de loros eclectus – Fotografía de Doug Janson

3. Hablar por los codos: Creo que no es ningún secreto que muchas psitácidas pueden imitar la voz humana…pero…¿por qué? Es gracias a un órgano especializado conocido como siringe. Virginia Morell estudió un grupo de loros en Venezuela, descubriendo que los loros en la naturaleza, más que imitar sonidos del ambiente, imitan sonidos de otros loros, y utilizan sonidos específicos para sus crías u otros loros, a modo de “nombres”; pudiendo identificar colonias por el sonido que emiten sus miembros. ¿Curioso, verdad? Un curioso caso es el de Einstein (os dejo un vídeo), un loro yaco con un gran repertorio vocal…otro caso curioso es el de Alex, estudiado por Irene Pepperburg por más de 30 años. El animal aprendió a identificar 50 objetos, distinguir 5 formas y 7 colores. También aprendió a entender conceptos de más grande, más pequeño, igual, diferente, cero…incluso inventó su propia palabra para manzana, una combinación de “banana” y “cherry”: banerry. Por cierto, los loros salvajes también pueden aprender a hablar “humano” gracias a ejemplares que son liberados tras vivir en cautividad con el ser humano (de manera accidental…nunca debemos liberar un animal criado como mascota!)

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Yaco de cola roja (P. erithacus) del zoológico El Bosque – Fotografía propia

4. Morder el polvo: Muchas psitácidas, como por ejemplo, el guacamayo aliverde (Ara chloropterus), practican la geofagia; es decir: Consumen tierra, en el caso de las psitácidas, suele ser preferiblemente arcilla. Esto podría tener dos funciones: Por un lado, la toma de minerales como calcio o sodio, pero por otro, los minerales arcillosos favorecen un intercambio iónico con compuestos tóxicos que aparecen en las semillas, como los alcaloides. Esto permite a estas aves consumir frutos que por su grado de madurez u especie, resultan tóxicos, evitando competir con otros herbívoros. De hecho, minerales arcillosos como el caolín son utilizados como medicamento para proteger la mucosa gástrica. Sin embargo, estudios realizados por Donald Brightsmith sugieren que estos animales eligen zonas con mayores cantidades de calcio, y sin embargo, no buscan minerales con mayor capacidad de intercambio iónico.

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Grupo de guacamayos aliverdes consumiendo arcilla. Fotografía de Burrard-Lucas

5. Los raros del grupo: Aunque dentro de las psitácidas existe bastante homogeneidad, existen casos la mar de curiosos. La mayoría son tropicales, pero la cotorra serrana oriental (Rhynchopsitta terrisi) vive en bosques de coníferas de hasta 3.500 metros de altura. La mayoría no poseen diformismo sexual, pero los loros eclectus (Eclectus roratus) no cumplen esta condición (son los que ilustran la segunda de las curiosidades. Casi todas las psitácidas son herbívoras, pero tenemos un caso curioso de devoradores de ovejas (al que dedicaremos más abajo un párrafo para el solito).

Entre todos los “raritos”, destaca el kakapo (Strigops habroptilus), una de las psitácidas más curiosas: Muchas de sus diferencias se debe a ser un loro de Nueva Zelanda, en general bastante distintos al resto de especies que abarca el Orden de los Psittaciformes, pero aún así guarda muchas curiosidades: Es el loro más pesado, llegando a los 4 kg. Es un loro nocturno, curioso cuanto menos, y también es el único loro no volador, y el único con un sistema de cría lek, en el que los machos compiten por reproducirse con las hembras: Todo ello para tener una cría cada 10 años. El pobre kakapo evolucionó sin depredadores terrestres, por lo que nunca requirió de volar hasta que el ser humano introdujo varias especies invasoras en su hábitat: Su principal estrategia contra ellos es confiar en su camuflaje y quedarse quieto, lo cual funciona bien con las rapaces, no así con los mamíferos introducidos. Posee además un olor muy particular y llamativo, que se ha definido como dulzón, similar a un ambientador, a la miel, a flores o incluso “al interior de la caja de un violín”. Por todo ello se encuentra en una situación delicada, superando ligeramente el centenar de ejemplares…aunque por suerte, este año ha sido su temporada de cría más exitosa desde que se tienen registros.

6. Plumas “a prueba” de bacterias: Y es que la psittacofulvina es un pigmento resistente a bacterias únicamente producido por los loros, responsable de muchas de las coloraciones de los loros. En un estudio realizado en 2011 (que os cito abajo) se expusieron variedad de plumas a B. licheniformis, y se encontró que las plumas con este pigmento eran degradadas más lentamente que las plumas blancas, lo cual podría sugerir que los patrones coloridos de estos animales no solo sirven para comunicarse o camuflarse, y que habrían evolucionado también hacia la resistencia bacteriana.

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Camuflaje en psitácidas. Fotografía de Lorenzo Williams

7. Que viene el lobo: Si bien la mayoría de psitácidas se alimentan a base de frutos y semillas, existen algunas excepciones. Los loris, por ejemplo, se alimentan de néctar. Sin embargo, hay algunas especies que se han visto alimentándose de carne, y entre ellas, destacan los keas (Nestor notabilis), que han sido vistos…devorando ovejas vivas, llegando incluso a acabar con su vida debido a causas secundarias como infecciones. Cuando el ser humano comenzó a compartir zonas de pastoreo con el kea, empezó a comprobar la existencia de heridas en sus animales, hasta que James MacDonald avistó un kea atacando una oveja en 1868. También existen reportes anecdóticos de keas atacando conejos, perros y caballos. Algunos miembros de la comunidad científica eran escépticos hasta que comenzaron a aparecer las primeras grabaciones de este comportamiento. Esto les categorizó como alimañas y fueron cazados hasta 1986, cuando fueron protegidos.

Keas (Nestor notabilis) atacando ganado. Fotografía de Rod Morris

8. Ingenieros: Las psitácidas son unas de las pocas aves donde se ha visto el uso de herramientas, aunque es cierto que principalmente esto se ha visto en cautividad. Personalmente creo que son animales muy versátiles, con gran manejo de sus garras y pico, con lo cual no suelen requerir del uso de otra cosa que no sea su propio cuerpo para llevar a cabo las tareas cotidianas que acarrea ser un loro. Aún así se han encontrado casos muy chocantes, como el del loro vasa (Coracopsis vasa), una especie de Madagascar: El departamento de psicología de York descubrió en un grupo cautivo el uso de piedras para moler conchas, y obtener de ellas calcio; comportamiento que aumentaba previamente a la época de reproducción (probablemente como suplemento para la producción de huevos). De hecho, los machos realizan más este comportamiento…pero con él aumenta también la regurgitación de alimento (con extra de calcio) a las hembras. Además, estos animales intercambian entre ellos las piedras! También existen otros casos de uso de herramientas en estas aves, como el uso de objetos a modo de cuña para abrir nueces o el uso de plumas para rascarse en zonas de complicado acceso.

9. Incomprendidos: La inteligencia, y sobre todo, la belleza de estas aves, las ha hecho víctimas del mascotismo desde hace siglos. Esto tiene consecuencias para el estado de sus poblaciones salvajes, pero también para la salud individual de los individuos que mantenemos en cautividad: La longevidad y su sociable forma de vida hace que muchos animales adquiridos como mascotas sean abandonados por problemas de estrés, o simplemente porque el dueño no se esperaba que el animal fuera a vivir décadas. Las psitácidas pueden relacionarse de forma saludable y positiva con el ser humano, pero para ello se requiere de un enorme compromiso por parte de este. Requieren de chequeos veterinarios y de la elaboración de una dieta adecuada: Miles son los loros que son alimentados a base de pipas, en lugar este producto a una escasa presencia en la dieta, para ser sustituido por pienso especializado, que puede y debe acompañarse de piezas de fruta y mix de frutos secos pensado para estas especies. Los problemas de salud, tanto fisiológicos como psicológicos, se traducen en comportamientos como el picaje.

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Loro real amazonico (Amazona ochrocephala) del zoológico El Bosque – Fotografía propia

10. Amenazados: Y es que la segunda de las consecuencias de su belleza es el estado de sus poblaciones salvajes: La destrucción de su hábitat y el mascotismo. Así, un tercio de las especies de psitácidas (28%) se encuentran en estado crítico y se enfrentan a la extinción. Especies como el yaco de cola roja (Psitacus erithacus), emblemáticas como pocas, han sido prácticamente diezmadas en Ghana, con un 99% de su población extinta. Muchas especies habitan en islas remotas donde la introducción de especies invasoras puede significar su condena; otras, las más longevas, tardan mucho en recuperarse debido a lo que tardan en llegar a la madurez. La mayoría de loros anidan en cavidades de los árboles, siendo los primeros en sufrir la deforestación.

Quiero pues que os quedéis con que son animales especialmente inteligentes y afectivos, cuya belleza ha sido su principal amenaza: Si te apasionan este tipo de animales, no es necesario tener uno en tu casa, pero si así lo consideras, asegúrate de que no han sido raptados de su medio natural mediante un certificado CITES. Además, mentalízate de que son animales que te acompañarán durante una enorme cantidad de tu vida, y que tienen grandes necesidades, tanto de compañía (de su propia especie y de la nuestra) como nutricionales y ambientales, lo cual te costará mucho tiempo y dinero. Si no cumplimos todas sus necesidades, es seguro que tengan problemas que afectaran a su bienestar y al de la gente que les rodea, así que ya sabéis, se pueden tener loros…pero con una enorme responsabilidad!

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Guacamayos del zoológico el Bosque – Fotografía propia

Espero que os enamoréis un poco más de las psitácidas con este post. En este caso, especialmente para los dueños de loros, os recomiendo la web de Yolcati…hace poco hice un excelente curso con ellos y la verdad es la mejor asistencia en etología aplicada que podéis encontrar en este tipo de aves. Si por otro lado, optáis por ver psitácidas pero estáis lejos de su hábitat, os recomiendo el zoológico el Bosque, cuya gran mayoría de animales son rescatados y tienen una enorme colección de psitácidas muy bien cuidadas (algo extraño de ver a veces en un zoológico cuando se habla de estos animales), muchas de las fotos del post son de mis visitas allí. Por último os recomiendo la web de World Parrot Trust, la principal asociación conservacionista de estos animales, por si queréis saber más de las amenazas que enfrentan estos bellos animales. Como siempre, también os recomiendo seguir el blog en las redes sociales, concretamente el facebook y twitter de Nasua, y os animo a participar en los comentarios!

Bibliografía empleada:

  • “A novel form of spontaneous tool use displayed by several captive Greater vasa parrots (Coracopsis vasa)” Lambert, Seed y Slocombe. Biology Letters.
  • “Colourful parrot feathers resist bacterial degradation”. Edward H. Burtt Jr. et al. Biology Letters

  • “Un 28% de las especies de loros, en estado crítico de conservación”. Agencia SINC