Asturias…¿Paraíso natural?

Adoro mi tierra natal, Asturias,  pero lo cierto es que cuando cojo un bastón y me calzo las botas para perderme unas horas por retazos del camino primitivo, no dejo de preguntarme si podemos seguir hablando de “Paraíso Natural”; aunque tal vez se acerque al paraíso cristiano, una visión utilitarista de la naturaleza de donde fuimos expulsados por utilizar el único recurso natural que se nos tenía prohibido: El fruto del Edén.

En mi concejo hay otro eslogan para atraer al turismo: “Naturaleza a la carta”. ¿En que momento la naturaleza se convirtió en un restaurante donde vemos y tomamos lo que queremos y cuando lo queremos? La respuesta es que tristemente es así desde hace muchos años, pero tal vez no sea oportuno hacer gala de ello.

Cuando un0 da un paseo por la sierra astur, es cierto que ve belleza y naturaleza, pero hablamos de una naturaleza tan modificada por el hombre que resulta difícil encontrar restos de lo salvaje. Aún el glayu y el ratonero se espantan a 3 fincas de distancia (en el momento en el que tienes que medir en fincas, ya ves que algo falla), mientras el oso patrulla por la cordillera y los dragones se esconden por las callejuelas de Oviedo; pero en cierta medida el paisaje silvestre ha sido sustituido por cientos de terrenos particulares, muchos de ellos abandonadas por el éxodo rural, y de vez en cuando nos encontramos sierras pobladas de molinos de viento, “bosques” plantados en cuadrantes desafiando el azar de la naturaleza, o 4 jóvenes castaños de donde antaño emergía uno solo, señal de que no dejamos a nuestros bosques envejecer.

Que oye, no es mi intención criticar este sistema: la producción extensiva asturiana no deja de ser mucho más ética, necesaria y sostenible que el sistema imperante, y la energía eólica no deja de ser una de las opciones más deseables para obtener electricidad, pero hay que admitir que muy de “bosque cantábrico”, no es, y debemos fomentar que las zonas rurales no pierdan viva, pero si la pierden tal vez sea hora de fomentar la vuelta de los bosques a aquellos terrenos que se han convertido en improductivos.

12674507493_068b54b175_h (1).jpg
Pajares – Fotografía de Mariluz Rodríguez

Pero cuando uno sigue profundizando en la “naturaleza cantábrica”, no puede dejar de sentir rabia y lástima. Y es que hay mil ejemplos de las tropelías que se están cometiendo, que si bien ocurren cosas similares en buena parte de España, en el “paraíso terrenal” de la península adquiere todo un toque más bizarro y contradictorio.

A partir de aquí voy a enlazar numerosas noticias de prensa, e intentar opinar lo menos posible, pues no son temas de los que sepa mucho: Para empezar, el paisaje que antes comentaba, que es legítimo y que en muchos lugares han perdido hasta esa naturaleza fragmentada y domesticada, también convive con montes y pastos desbrozados para poder disparar y pastorear mejor (¿invadida por el matorral?), pero que no benefician en nada a la fauna.

También con monocultivos de pinos, y especialmente de eucalipto, un árbol que drena el suelo como una bomba y arde como gasolina, lo cual es perfecto, pues Asturias también es una de las comunidades más afectadas por una política forestal ridícula, y es que los incendios darían para otra entrada del blog. Por desgracia el eucalipto se extiende por España, y no porque tengamos koalas: Os dejo esta excelente reflexión de Arsenio Terrón de cara a su expansión por El Bierzo; tal vez debamos gestionar estos recursos madereros de una forma más respetuosa con el medio. Los “bosques” marinos tampoco están para tirar cohetes, con la desaparición casi total de las laminarias del Cantábrico.

El-eucalipto-entre-el-amor-y-el-odio_image800_.jpg
Plantación de eucalipto – Agencia SINC

Podríamos mencionar numerosas especies invasoras que parecen no importar mucho a la administración: La invasión de la avispa asiática, que pone en riesgo a los apicultores mucho más que las anecdóticas incursiones oseras, y que a día de hoy buena parte de su control y de la educación que debe acompañarla es realizada por entidades como el CEPESMA, que realiza charlas por toda Asturias y ha invertido en drones y fusiles sin apoyo del gobierno.

También la reacción tardía a la polilla guatemalteca que amenaza el cultivo de la patata, y de paso la soberanía alimentaria que buena cantidad de asturianos tienen la fortuna de dominar, aunque no sin sudor derramado. Los plumeros son otro ejemplo, que parecen ya flora autóctona de la cantidad que podemos ver por las cunetas de muchos kilómetros de autovía, son otra amenaza, muy ignorada durante años por la administración.

Y estos son los casos más sonados, pero siempre puede aparecer algún mapache merodeando las zonas urbanas, mientras el cerdolí continúa ganando presencia por culpa del mascotismo de cerdo vietnamita.

8628858432_8fb465e1ec_k.jpg
Avispa asiática – Fotografía de Danel Solabarrieta

Mientras, los varamientos de cetáceos y otra fauna marina siguen sin atenderse en Asturias: Durante los inicios del año aparecieron 20 delfines muertos en apenas 3 semanas, cuerpos ignorados por la guardería del Principado. Lo que en otros países hubiera activado un protocolo nacional de varamientos masivos, movilizando a la comunidad científica y a organismos públicos, en Asturias ha desembocado en animales pudriéndose durante días en las playas.

En muchas ocasiones se aprovecha la dejadez para alimentar en tráfico ilegal de fauna, además de suponer un riesgo sanitario terrible (no hablemos de la indignación en cuanto a la falta de responsabilidades en el caso de que el animal llegue vivo a la costa). Durante 20 años fueron atendidos por el CEPESMA y su extensa red de voluntarios, pero la consejería no ha renovado el convenio con esta ONG que realizaba su labor con ejemplaridad, a pesar del enorme apoyo de los ciudadanos a esta institución y de que esta únicamente pedía respeto (y no dinero).

Si, señores, esta labor se hacía de forma altruista por particulares, que hacían el trabajo del gobierno, pero parece que no son capaces ni de mantener una relación honesta y de respeto con estas iniciativas populares.

21099177.JPG
Uno de los delfines varados en Asturias – Fotografía de Juan Llaca

Luego podríamos hablar de algunas de nuestras aves: Para el caso del urogallo, del cual mucho se podría decir, os remito a este excelente documental de “Más que pájaros”, que finaliza con esta cita “Si el urogallo llega a desaparecer sabremos que ya no queda nada salvaje en la Cordillera Cantábrica, sabremos que ha sido domesticada”, no sin instar desde la Universidad de León a “Renaturalizar la cordillera”, que ya tiene poco de salvaje.

Si no vais a ver el documental, simplemente dejaros con la lectura que ha sido denunciada por múltiples divulgadores y biólogos, y es que el LIFE del urogallo parece estar gastando una millonada de forma ineficaz. Hay animales más comunes que también están sufriendo las políticas medioambientales asturianas: Nuestros humedales y nuestras aves acuáticas son buen ejemplo de ello.

Otras aves de las que podríamos hablar es de las carroñeras, donde Asturias va con años de retraso frente a otras comunidades en cuanto al depósito de cadáveres para su alimentación (¿lo cual tal vez redujera los ataques de lobos y osos al ganado? Bueno, comida se deja para el lobo, pero para cebaderos ilegales que permitan pegarles un tiro sin andar mucho), si bien se comenta que el negocio de convertir cadáveres en biomasa es muy rentable a día de hoy para ciertas empresas.

El ecoturismo empieza a plantearse como alternativa, pero la Cordillera Cantábrica es uno de los sitios donde menos se respeta a los animales observados, como el oso, con lo cual esta actividad parece más una amenaza para nuestras especies amenazadas a falta de ser convenientemente regulada.

Que por cierto, seguimos con dos poblaciones fragmentadas y una oriental especialmente escasa, poco apoyo para unirlas pero aún casos de furtivismo (y los censos auguran muertes cuyas dimensiones no son desconocidas), mientras la dinámica poblacional es guiada por decisiones políticas y económicas, haciendo oídos sordos a los investigadores pertinentes.

Por otro lado, parece que la política con otros grandes depredadores pasa más por disparar con riflesalgunos acusan de soberbia a aquellos que no creen en los controles letales del lobo, amparando a aquellos que cuelgan animales decapitados de señales, imagen ya habitual en el Principado de Asturias (este mismo febrero se ha cerrado con ¿3?), alimentada por noticias falsas y exageraciones que culpan al lobo de muertes animales e incluso humanas, mientras se implantan jaulas para capturarlos con motivos cuanto menos sospechosos e inconexos. Ya hemos hablado en otras ocasiones, ya sabéis que pienso que hay que apoyar a la ganadería, pero los controles letales no son la solución: Señores, hay bastantes estudios que nos llevan a pensar que matar lobos desestabiliza manadas y las hace más proclives a atacar el ganado!

La convivencia entre lobos y población rural se hace vital, y en mi opinión tal vez debamos comenzar a plantear, en lugar de dar ayudas a toro pasado, darlas como prevención: Si tienes tu ganado en zona de lobos y convives con ellos, subvencionemos ese tipo de ganadería, y fomentemos sellos “pro-lobo” para ligar la protección de este emblemático animal a líneas de productos de calidad que también protejan al mundo rural. Pero a día de hoy sale más rentable para la clase política prometer cabezas colgadas y cacerías que no ayudan nada al mundo rural pero sacian la sed de sangre y alimentan la polarización y el odio.

DSCF5587.JPG
Lobo ibérico – Fotografía propia

Como veis, muchos animales son ignorados, y los pocos de los que nos acordamos es para darles caza. Parece que uno de los animales con más protección es una especie invasora, la trucha arcoiris, que hay que mantener para sacar beneficio económico de ella (que bien se nos da rentabilizar el medio natural). Otros peces, como el salmón o la angula (en peligro de extinción), parecen no tener tanta suerte.

En otros países o incluso comunidades, no habría problema en prohibir la pesca deportiva durante un tiempo, pero en Asturias siempre podemos ayudar a las pobres truchas arcoiris matando unos cuantos cormoranes y nutrias; y es que en el caso de los cormoranes, desde el sector cinegético se habla de acabar con la mitad de su censo (que bien se nos da señalar a otras especies como las culpables de nuestra participación en la sexta extinción), y sus excrementos parecen mucho más peligrosos para algunos que noticias como estas: Avilés registra records nacionales que podrían suponer riesgos sanitarios, mientras Gijón intenta rivalizar con ella y nuestras centrales térmicas ahí andan, junto con otras industrias.

Recordemos que Asturias produce 1/5 de la polución industrial de nuestro país. ¿Qué clase de paraíso natural produce tal nivel de emisiones? La industrialización de Asturias ha traído muchos beneficios a la población, pero a día de hoy se debe respetar la salud de la población y los ecosistemas por encima de los beneficios económicos de unos pocos.

DSCF7003.JPG
Grupo de cormoranes – Fotografía propia

Pero bueno, cuando un animal lo pasa mal seguro que el Principado reacciona, ¿no? Lo cierto es que Asturias no cuenta con un centro de rescate oficial de fauna silvestre: El centro de Sobrescobio, que costo 5,3 millones de euros, está cerrado y actualmente solo sirve para criar urogallos en un programa de cría que los expertos tachan de ineficaz. Lo último que se sabe es que tras varios años “se planea” abrir de forma parcial.

De la piscifactoría de Infiesto apenas existen registros de su actividad recuperando fauna, si bien ha tenido veterinarios que han recuperado bastantes animales con escasos recursos; sin embargo si que se conocen varios centros privados que recuperan fauna sin ayuda económica pública: “El Parque de la Vida”o Fauna Urbana Gijón son algunos ejemplos, bajo el paraguas organizativo del ya mencionado CEPESMA, además del “Zoológico el Bosque”.

Este último es un centro situado a las afueras de Oviedo que actúa como centro de recuperación y tampoco cuenta con apoyos de la administración, recuperando a decenas de animales al año y corriendo con sus gastos veterinarios, realizando también charlas de divulgación y educación ambiental por Asturias para fomentar la protección al medio ambiente que parece inexistente, mientras el Ayuntamiento de Oviedo y el Principado no colaboran con el centro.

Además, este centro actúa como punto de recogida de fauna exótica y especies invasoras, muchas de ellas decomisadas o abandonadas (Más del 70% de sus animales son rescatados), ergo también juega un papel importante en la educación en torno al mascotismo responsable de los asturianos, por ello os recomiendo encarecidamente visitar el centro. Uno se podría preguntar las maravillas que podrían hacer estos centros, asociaciones y personas con una ínfima parte de los recursos utilizados en centros que no registran actividad en cuanto a recuperación de fauna se refiere.

Y seguro se me olvida algún veterinario de esos que se busca aún más problemas de los que ya da de por sí nuestra profesión, o particulares como Xuan Fernández con las gaviotas de la costa de Gijón, pero este texto no va tanto de nombres como de recordar lo desamparada que está la naturaleza más allá del Negrón.

Al ecoturismo de fauna antes mencionado se le une el senderismo y otras actividades más que necesarias pero mal reguladas, y parece que la administración se niega a admitir que ciertos paisajes tienen una capacidad de acogida límite. Un ejemplo claro son los Lagos de Covadonga, cada año más erosionado por las pisadas de miles de turistas, pero hay muchos otros, pues el paraíso natural es, como decía al principio, el eslogan de una visión mercantilizada de la naturaleza sin tener en cuenta que es un recurso limitado y sobre el que nos sostenemos: Escopeta, bastón o prismáticos pueden ser una forma de convivir con la naturaleza, pero de forma respetuosa y sostenible siempre.

El desdén al equipo científico del Jardín Atlántico, los intentos de implantar empresas sin medir impactos ambientales o de seguir mercantilizando el medio natural suponiendo peligros para este son otros ejemplos en los que no me extenderé. Lo que esta claro es que llenarnos la boca con el “paraíso natural” no tiene sentido si analizamos todas las tropelías que se cometen en torno a la naturaleza asturiana. Lo peor es que en muchas ocasiones, esto beneficia a unos pocos y perjudica a muchos, es por ello que hay que apoyar al sector primario y al medio rural más que señalarles como culpables, pero siempre respetando el medioambiente e intentando compatibilizar la soberanía sobre nuestra tierra y nuestra producción alimentaria con la conservación de la naturaleza a largo plazo.

¿Qué podemos hacer? Pues no creáis que tengo muchas ideas, pero los hay que si las tienen, y muchas. De momento, apoyemos a las ONGs y centros que recuperan fauna en Asturias, mientras el Principado les da la espalda. No permitamos que los últimos retazos salvajes de la fauna y flora asturiana sean doblegados, y vayamos en la dirección correcta; por nuestra parte solo queda votar a la gente adecuada, exigir responsabilidades políticas, y respetar el medio ambiente tanto como fuente de ocio como de recursos.

Ah, y ejerzamos nuestra responsabilidad como consumidores, que tal vez nuestro carro de la compra tenga algo que ver. Poco más que añadir; como hago siempre, os animo a seguir el facebook (que es el que uso principalmente), twitter e instagram del blog. Y creo que también os anima a compartir el contenido para poder llegar a más gente este proyecto de divulgación científica y educación ambiental! Nos vemos pronto!

10 grandes documentales que deberías ver

Me encantan los documentales, y mentiría si dijera que no han influido para nada en mi forma de pensar. Siempre intento profundizar en los asuntos que tratan, pues muchas veces se sacrifica la objetividad por la espectacularidad, pero hoy os traigo algunos de mis documentales favoritos, o mejor dicho, 10 documentales que me han marcado bastante y han moldeado mi forma de pensar, aunque como digo, muchos de ellos nunca los tomaría como padre nuestro. Vamos a ello!

10 GRANDES DOCUMENTALES.png

1. VIRUNGA: Uno de los primeros grandes documentales exclusivos de Netflix, que narra las desventuras del parque nacional de Virunga para proteger sus tesoros naturales de los intereses internacionales en la zona, a través de la perspectiva de varios personajes. Excelentemente rodado y con una banda sonora de lujo, os hable largamente de él en esta entrada. La mejor opción para ver este documental es probar un mes de Netflix, y si os gusta ya os quedáis.

2. ÁFRICA: Recientemente se estreno “Planet Earth II” que causó bastante revuelo (llegando a posicionarse en el nº1 de filmaffinity por encima de El Padrino), pero el sello documental de la BBC tiene muchos programas de la mano del gran David Attenborough, entre los que para mí, de forma totalmente subjetiva, destaca África, que en varios episodios nos narra la inmensa biodiversidad de este continente rodado de una forma exquisita. Aunque os remito a cualquier otra saga de documentales de este señor como “The Hunt” o “Frozen Planet”. Al ser un documental de la BBC tendréis difícil verlo en abierto, pero se puede comprar en diversas plataformas (Mismamente en Netflix).

3. RACING EXTINTION: Este documental recorre algunos de los más dramáticos episodios de la masiva extinción que está llevando a cabo el ser humano, muchos de ellos ligados a nuestra forma de consumo. De los creadores de “The cove” llega este documental que no deja indiferente y que se mueve a medio camino entre una narración trágica y una última esperanza para nuestro planeta. En este caso, lo podéis disfrutar en youtube.

4. CHASING ICE: Precioso y melancólico documental que nos narra como el calentamiento global está dejando su marca en las enormes masas de hielo de nuestro planeta, siguiendo al fotógrafo James Balog, un “ex-excéptico” del cambio climático que ahora hace todo lo posible para documentarlo, todo ello con una poderosa narrativa y grandes imágenes. Fue en parte el documental que me inspiró esta entrada tras mi visita a los Alpes. Podéis ver este documental en muchas plataformas, es habitual su reposición en Natgeo, está en Netflix y hasta en youtube.

5. SOUL OF THE ELEPHANT: Tal vez uno de los documentales más desconocidos de los Joubert, pareja de documentalistas especializada en leones, que han hecho maravillas como “The eye of the leopard” o “The last lions” (sería repetirme un poco dedicar puntos a todos sus documentales, pero concretamente estos dos son maravillosos), y han capitaneado proyectos de conservación de los que hemos hablado en el blog, como “Rhinos without borders” o la iniciativa “Big Cats” de National Geographic. En este caso van en la búsqueda del alma del elefante, consiguiendo rodar como nunca se ha hecho a elefantes rindiendo “luto” a sus ancestros. Yo lo ví en PBS en su momento, pues si bien desde nuestro país creo que no se puede, desde Reino Unido tienen streaming en abierto, pero también esta en youtube.

6. COWSPIRACY: Debo decir que no sabía si poner este documental en la entrada porque a pesar de que me marco mucho creo que tiene alguna parte “desinformadora”, pero es brutal que por primera vez un documental sobre los impactos del sobreconsumo de carne tuviera tanta repercusión. Explica algunos conceptos de forma clara y concisa, y basta con conocer un poco la trayectoria de ciertos países como China o India para ver que cambiar nuestra dieta es una herramienta básica para ayudar al planeta, aunque reitero, no me parece un gran documental y seguro que si lo revisiono veo más de una cosa que me chirría, pero como digo, gracias a esta cinta mucha gente empezó a darse cuenta que el consumo de carne tiene un gran impacto medioambiental. De nuevo, podéis verlo en Netflix, si bien dada la difusión del documental esta en varias plataformas en abierto.

7. UNLOCKING THE CAGE: En este documental, un grupo de abogados intenta conseguir el habeas corpus para chimpancés, equiparándolos jurídicamente al ser humano. Un nuevo enfoque de como nos relacionamos con los animales, aderezado con bastante información de porque grandes simios, elefantes y cetáceos deberían tener “derechos” a corto plazo. No es un alegato contra la cautividad, y eso es de lo que más me ha gustado: Uno de los pocos documentales que trata la cautividad animal de forma imparcial, exponiendo la verdadera problemática: Recintos pobres y aislamiento tras el cual solo hay explotación animal. En este caso, HBO acaba de comenzar con su plataforma online en nuestro país, y tienen los derechos de este documental, podéis usar el mes de prueba para disfrutarlo.

8. THE MINIMALIST: Un poco fuera de la temática del blog, “los minimalistas” son una pareja de oficinistas que se dan cuenta de que el materialismo les hace más infelices y empiezan a deshacerse de sus pertenencias. El documental nos enseña una forma de vida alternativa, cosas como vivir en una casa del tamaño de tu habitación o rechazar la cultura del consumo: Dados los retos que plantea la sobrepoblación humana, creo que es importante que todos aprendamos a vivir de forma un poco más minimalista y feliz, que es lo que se plantea en este documental, pues algún día puede que tengamos que adoptar este estilo de vida por la fuerza y de la manera equivocada. En este caso, la distribución no es muy minimalista, creo que a día de hoy solo se puede ver comprando el documental o en Netflix américa.

9. JANE´S JOURNEY: Este documental es poco conocido, a pesar de narrar la vida de una de las investigadoras más importantes de la historia reciente; Jane Goodall, la mujer que redefinió nuestra especie al descubrir el uso de herramientas en chimpancés (hasta entonces eramos el “hacedor de herramientas”). Hoy en día Jane ha dejado un poco apartada la investigación para dedicarse al activismo, liderando su propia ONG y dando ponencias por todo el mundo. Vale la pena conocer su historia y este documental nos ayuda a comprender como es capaz de dar esperanza en cada sitio que va. El Instituto Jane Goodall participa en diversos proyectos a lo largo del globo, hace poco os traje al blog el caso de “Movilízate por la Selva”. Este documental se emitió hace nada en la televisión catalana, se puede adquirir en la web de la ONG.

10. EL HOMBRE Y LA TIERRA: No podía faltar en esta entrada la saga creada por Félix Rodríguez de la Fuente, padre de la educación ambiental en nuestro país. Podía haberme pillado algo joven, pero pase largas tardes en casa de mi abuelo escuchando la voz del maestro de la Fuente, con imágenes de rebecos, lobos y águilas imperiales surcando un viejo televisor. De hecho, mi abuelo me regalo toda su colección y la tengo guardada como oro en paño. No se puede entender la naturaleza española sin este hombre, nuestro particular Attenborough. Lo podéis ver en abierto en muchos sitios.

DECEPCIONES

11. BEFORE THE FLOOD: Este documental no me marco, pues con él tuve una pequeña decepción, y creo que informa de forma light del problema del cambio climático, no poniendo sobre la mesa muchos de los retos que de verdad deberemos de llevar a cabo para frenarlo: Se divulga con tecnología puntera, pero se exige a la ciudadanía lo mismo que hace 20 años, cuanto cada vez tenemos más claro que cambiar de bombilla y comer pollo no es suficiente. Sin embargo entiendo que se ha sacrificado el tono crítico y transgresor para llegar a más gente, y la excelente difusión que recibió ha permitido que miles de personas reciban esta información. Los compañeros de La Nave Terrena lo comentaron en su momento, así que no me entretengo más. Aún así, recomendable como herramienta divulgativa, especialmente para aquellos que aún no se creen el cambio climático. Como digo, gracias a la enorme difusión lo podéis ver en cualquier plataforma.

12. BLACKFISH: Creo que la problemática del bienestar animal no es bien llevada en este “documental”, más movido por el sentimentalismo y el sensacionalismo que por criterios científicos. Supongo que tiene cierto mérito la capacidad de movilización que tuvo el documental, pero igual que creo que cualquier narración por parte de Seaworld está dulcificada, Blackfish tiene toques de ciencia ficción, y tal vez la realidad de los cetáceos en cautividad se mueva en aguas intermedias. Mismamente, en esta entrada se echan por tierra muchas de las afirmaciones del documental, y creo que es una pena que un movimiento como el de liberación animal se base en gran parte en películas como esta en lugar de en datos científicos.

MENCIÓN ESPECIAL: 

13. Memorias del Urogallo Cantábrico; EL SECRETO DEL BOSQUE: Un documental muy cantábrico, realizado por el equipo de Más Que Pájaros a través de micromecenazgo. Un documental vital para entender que la conservación debe aunar a muchas partes de la sociedad, además de una forma hermosa de conocer una especie misteriosa y única. Cuando elegí los 10 documentales que pondría en esta entrada no estaba en abierto (yo lo ví en su presentación en la Universidad de León), pero acaba de salir, y si el objetivo de esta entrada es divulgar documentales que merece la pena ver, este es uno de ellos! Lo podéis disfrutar en abierto aquí:

Y así finaliza mi repaso a documentales. Como es algo a lo que soy aficionado, tal vez en un futuro haga otra (tengo ganas de hacer uno pensado para el público infantil), o tal vez edite este a modo de videoteca, ya veremos, que tengo muchos pendientes (entre ellos, el de salamandres ovetenses, “Los últimos dragones de Oviedo”, que tiene pintaca). Con lo que quiero que os quedéis es que los documentales son una excelente herramienta divulgativa, pero muchas veces sesgados y adornados (Como dijo Gandalf, toda buena historia merece ser adornada), así que no baséis vuestros conocimientos en ellos, que ya hay demasiados expertos en cetáceos licenciados en Blackfish y expertos en sostenibilidad graduados en Cowspiracy.

Como en otras ocasiones, os invito a interaccionar por las redes sociales del blog (facebook y twitter), con “Me Gusta”, “RT”, “Compartir” y demás historias, lo cual aumentará mi capacidad para difundir este tipo de iniciativas. Ahhh, y ahora tenemos instagram! Espero que os haya gustado, y haberos dado entretenimiento para algún fin de semana lluvioso. Usad los comentarios para recomendar vuestro documental favorito!

Si no lo haces por ellos, hazlo por ti

Esta semana vamos con un experimento, y es que os traigo a un bloguero invitado! No se si lo haré habitualmente, pero en este caso estoy encantado, pues no es otro que Javier Ruiz, escritor que podéis disfrutar en blogs como “Doblando tentáculos” y en libros como “De cómo los animales viven y mueren”, lectura que yo mismo estoy realizando y que os recomiendo, pues trata este y otros temas de forma extensa y documentada. Sin más dilación os dejo con Javier:

En el año 2000, el químico neerlandés Paul J. Crutzen, premio Nobel de Química en 1995, propuso a la comunidad científica la sustitución del término Holoceno por Antropoceno para definir el impacto global que las actividades humanas habían tenido en los ecosistemas terrestres. En 2017, esta etapa geológica ya es una realidad: mientras el Reloj del Apocalipsis (Doomsday Clock) se acercaba otros treinta segundos a la catástrofe atómica en Chicago, nos quedamos sin argumentos para no aceptar que hemos cambiado el mundo a peor.

Este último año me he acostumbrado a hablar en público sobre ética animal. Las primeras veces, junto al nerviosismo, se unió un enfoque erróneo de la cuestión: «Lo que nos trae aquí», les decía, «son setenta años de agricultura y ganadería industrial». De este modo, quería explicarles cómo la humanidad acogió la infraestructura de los campos de exterminio y la aplicó al sector cárnico a medida que la población mundial seguía aumentando y, debido a la tecnología, obviando los procesos naturales que habían regido el planeta hasta la fecha —dando paso a una función eternamente asintótica de crecimiento poblacional y nunca más sigmoidea—, y cómo todo el horror que se perpetró contra republicanos, prisioneros de guerra, judíos, homosexuales o gitanos se infringía ahora a seres sintientes como las vacas, los cerdos o los pollos. No era solo cierta clase de muerte, que ya puede ser horrible de por sí, sino toda la industria de martirio que la precedía.

15913785416_938b95740d_k (1).jpg
Fotografía de Matthias Ripp

Entre los públicos más concienciados, aquellos que habían visto Earthlings o Cowspiracy, o que habían meditado unos segundos sobre aquella frase de Theodor Adorno que decía «Auschwitz empieza dondequiera que alguien mira un matadero y dice: son solo animales», tanto la parte ética de la charla como aquella otra centrada en la sostenibilidad, funcionaban. Sin embargo, era habitual que, sin el tiempo de exposición suficiente, muchos amantes de los perros no comprendiesen ni una palabra de por qué es erróneo ese especismo que nos aleja de cerdos degollados para hacer salchichas o visones despellejados para un retal de abrigo. Una visión que poco o nada tiene que ver con la filosofía de este blog, Nasua, pero que sí tiene mucha influencia en mi vida, por lo que, aunque no tengamos por qué estar en todo de acuerdo, me permitiréis la contextualización.

Entonces, me decía a mí mismo: «Nunca subestimes el poder de la ignorancia voluntaria», no desde una óptica clasista, sino como un modo de recordar que las personas seguimos distintos caminos porque aprendemos de distintos modos. Y pasábamos al plan B.

El plan B se articulaba en dos preguntas retóricas: la primera (¿cuántos de vosotros coméis carne y pescado cada día?) intentaba hacer consciente al público de la problemática del incremento en la producción de la industria cárnica y pesquera y de que esa producción depende de una masificación del proceso industrial y de que (otros) miles de millones de personas nunca coman. Pero, sobre todo, me permitía enfocar los dos principales problemas camino a esa deadline que los científicos marcan alrededor de 2050: la ganadería industrial es culpable de más del 50 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (uno) y la huella hídrica asociada a la producción no es sostenible (dos). Estamos derrochando el agua, y, por ello, las guerras del futuro no estarán movidas por la invasión de territorios, sino por la escasez de recursos.

15656730908_3f5652a9eb_h.jpg
Fotografía de Gwenael Piaser

En los próximos años, además, este problema se agravará por tres grandes razones: la inserción de nuevos actores en el mercado (en concreto, China y la India, aunque también otros países de Oriente Próximo y Oriente Medio), el aumento de la población —se calcula que, en 2050, habrá 9.000 millones de personas en el mundo— y el incremento de dietas cárnicas, que seguirá aumentando en estos nuevos mercados y acuciando, todavía más, la brecha entre países ricos y pobres. Como conclusión, en treinta años, el aire en la Tierra será irrespirable y las reservas de agua potable inexistentes. No viviremos, o lo haremos dentro de una gran oligocracia global o, en un escenario que comenzamos a conocer como Neo Green, y que alude a un gran jardín fruto de la tecnología tras la destrucción de lo que nos queda de verdadera naturaleza en el Antropoceno.

Todo lo anterior tiene una conclusión lógica: cambiar nuestros hábitos de consumo e incrementar el intervencionismo de los estados en las economías neoliberales en lo que se refiere al sector alimentario; no obstante, por el momento, a solo tres décadas de alcanzar el periodo más catastrófico de la historiografía humana, ni los hábitos de consumo ni la conciencia colectiva han despertado: vivimos el presente, obviando totalmente el medio plazo. Como prueba tácita, tenemos la moderada repercusión del documental Before the Flood, de Leonardo di Caprio, que, pese a ser gratuito y accesible a través de decenas de dispositivos, no ha conseguido alcanzar unos enormes niveles de audiencia —ni de inferencia entre el público americano, se puede concluir, tras la elección de Trump a finales de 2016—, si bien el cambio climático es uno de los temas más controvertidos del siglo XXI.

3077966332_ef8be51131_b.jpg
Fotografía de Ilja Klutman

Esta es, pues, la primera barrera con la que el activismo de este siglo se encuentra: la falta de conexiones reales a través de las que crear conciencia para un verdadero nexo entra la emoción y la acción. Sin este, resulta imposible que Occidente dé ejemplo del necesario cambio de modelo que debe aplicar, entre otras, la industria alimentaria, así como de la búsqueda de nuevos patrones que sí funcionen en el medio y largo plazo: no se trata de acoger ni de imponer una ética vegetariana o vegana, sino de crear canales que limiten al máximo el sufrimiento y nos ofrezcan el tiempo suficiente para realizar un verdadero cambio por la preservación del planeta y de la humanidad entera1.

Todos estos conceptos pueden parecer colosales, catastróficos e incluso irreales, pero el deshielo de casi la mitad del Ártico o las emisiones de gases efecto invernadero —en España, también las últimas noticias de contaminación atmosférica y los recientes planes de actuación para las ciudades de Barcelona y Madridnos demuestran que no podemos, ni debemos, sacralizar la tecnología, porque puede ser que, esta, pierda frente a esta carrera contrarreloj.

Sé egoísta. Si no lo haces por ellos —por los animales, por los ciudadanos de países del Tercer mundo, por tus hijos—, hazlo por ti. Pero hazlo. Actúa.

1 Puede que las ideas de estos dos últimos párrafos se acerquen mucho a las tesis neo-bienestaristas y ampliamente criticadas, por muchos veganos, de Peter Singer, pero no podemos olvidar que nos enfrentamos a un cambio a nivel global en el que miles de millones de personas todavía no apoyan el movimiento de liberación animal; por mucho que nos cueste aceptarlo, ese movimiento o cualquier otro no tiene ningún sentido si no conseguimos preservar agua y aire en el planeta más allá de 2050.


Vuelvo a ser yo! Muchas gracias a Javier por su texto, el cual espero hayáis disfrutado tanto como yo. Como una persona familiarizada con la producción animal y su bienestar, me preocupa enormemente este problema, y aunque en muchas ocasiones me posiciono en contra de ciertas corrientes dentro del activismo animal, creo que mayoritariamente nos trae una forma de ejercer presión, mover conciencias y cambiar el mundo, en este caso de la importancia de resolver la ecuación de “Consumo de carne + sobrepoblación + sostenibilidad”, objetivo común que deberíamos perseguir independientemente de nuestra empatía hacia otros seres vivos.

Si os interesan estos temas, os remito a la página de facebook del autor, Javier Ruiz, donde escribe y comparte contenido similar. También os recomiendo echarle un ojo a la entrada en la que hablé del deadline 2050 que os comenta Javier en el texto, en este caso en nuestros océanos, o del tema del deshielo que también está muy relacionado con el cambio climático y con la agricultura destinada a la producción animal; y como siempre, si te ha gustado la entrada, ayúdame un poco a difundir este proyecto divulgativo y comparte por redes sociales, y también os agradezco seguir el facebook (que es el que uso principalmente), twitter (admito que lo tengo abandonadete) e instagram del blog. Espero que os gustase la idea de la colaboración, dejadnos vuestra opinión en los comentarios y estoy abierto a realizar más en un futuro!

La biología tras “El Rey León”

Tanto en mi infancia como en la actualidad disfruto enormemente del cine de animación; crecí con Disney y Pixar, y he visto como el género evolucionaba mientras yo crecía, y hoy podemos disfrutar cada año de películas de animación que invitan a divertirse y reflexionar: El cine de animación cincela la percepción del mundo de los más jóvenes, y el Rey León fue una de las películas que más me ha marcado, por ello tenía muchas ganas de hablar de ella. ¿Cómo representa el ecosistema africano el Rey León? ¿Ensalza valores medioambientales? Vamos a ello, no sin antes decir que en muchas especies os he enlazado a la imagen de la película para no saturar esto de fotos, y que muchas de las especies que os hablaré fueron identificadas en el blog de Biogeocarlos hace tiempo, el cual os recomiendo encarecidamente!

collagef.jpg
Amanecer en el Serengeri – Fotograma de “El Rey León”/Fotografía de Ellen Therese Hoff

El Rey León trata de las desventuras de Simba, heredero de Mufasa y Sarabi: Los animales de la sabana llegan de todo los rincones para asistir al nacimiento del futuro rey de la sabana, y empezamos a ver que Disney se lo curró a la hora de representar a los animales africanos: El rinoceronte negro, los topis (una especie de antílope cuyo nombre científico es Damaliscus korrigum), los marabúes (Las “cigüeñas carroñeras” de África) y otros animales alzan la mirada ante el amanecer, mientras unos elefantes africanos (Loxodonta africana) caminan al pie de la icónica silueta del Monte Kilimanjaro, lo cual parece indicarnos que la película se desarrolla en las cercanías de este, colindando con el Serengeti. Al buscar fotografías reales de este accidente geográfico, me quedé embobado ante el parecido que tienen la escena de la película y esta foto de Martyn Colbeck:

Rey leon 3.jpg
Elefantes bajo el Kilimanjaro – Fotografía de Martyn Colbeck/Fotograma de El Rey León

La bella canción del Ciclo de la Vida da fondo al inicio de la película, que nos continua presentando buena parte de la fauna del film: Mientras las gacelas de Thompson surcan la niebla como flechas, cebras y jirafas se apresuran pues no se quieren perder el evento; incluso las hormigas cortadoras de hojas parecen estar desplazándose al bautizo, y podríamos decir que son las que más interés pusieron en llegar, ya que en África no hay este tipo de hormigas…son una especie endémica del continente americanopero se lo perdonamos a Disney ya que de momento están a la altura del continente africano.

tumblr_static_6n4zl20ap70ocwsg4cksss4ck_2048_v2.jpg
Fotograma de “El Rey León”

Un elefante emerge del río, acarreando un montón de aves en sus codiciados colmillos, entre ellas, lo que parece un calao, cuyos primos asiáticos están bajo seria amenaza por el tráfico de su pico, que vale tres veces más que el marfil. Es entonces cuando el mandril “chamán” Rafiki aparece en escena, reverenciado por lo que parecen kudús (el gif que está bajo este párrafo) y búfalos cafre, para mostrar a la sabana su futuro monarca, alzándole sobre la Roca del Rey (Por cierto…pobre Rafiki, viviendo en su árbol de soltero cuando el mandril es uno de los primates que viven en grupos más amplios!).

Tras la bella escena en la que Rafiki dibuja a Simba en su baobab (un árbol del género Adansonia muy bien reflejado en la película), Simba exige a su padre que le acompañe a ver el amanecer, mientras sortea todo el harén de Mufasa: Y es que recordemos, los leones son polígamos, y uno o varios machos (suelen ser 2) forman una coalición con varias hembras emparentadas, formando una manada…aunque obviamente, esto sería un poco fuerte para una película infantil de hace unos años (Bueno, y aunque vamos avanzando, de ahora también). Hay otros comportamientos poco apropiados para una película animada: Cuando nuevos machos derrotan a la coalición y quieren tomar control sobre el grupo de leonas, suelen matar a las crías, lo cual hubiera convertido a Scar en mayor villano (o incluso a Simba, que al final de la película retoma el control).

rey leon1.jpg
Rinoceronte negro – Fotografía de WWF/ Fotograma de El Rey León

Es entonces cuando Mufasa le explica a Simba el límite de sus terrenos y el “ciclo de la vida”, que se quedaría grabado en mi mente por muchos años y que es una de las grandes enseñanzas de la película: Todos los seres vivos de un ecosistema dependen de unos de otros, en un ciclo donde la energía fluye por la cadena trófica, los leones mueren y sirven de mantillo para la hierba (dios, hace más de una década que no uso esa palabra), que alimenta a las gacelas. Las cadenas tróficas tienen muchas más implicaciones, y los leones tienen un papel importante que cumplir: Mismamente lo que paso al devolver los depredadores a Yellowstone es un ejemplo de ello. Lejos de demonizar el papel del depredador, o de ignorar el conflicto “ético” que supone, Disney da una elegante lección de “ecología” a los más pequeños.

Sin embargo, Simba no hace mucho caso a su padre, y tras la charla emprende el viaje al territorio de las hienas junto a Nala, acompañados de Zazú; por cierto, el cual es un pájaro de la especie toco piquirrojo (os dejo una foto más abajo). Por el camino, Simba se las arregla para despistar al secretario del rey con una canción muy pegadiza, en la cual es acompañado por muchos animales de la sabana: Gorilas, leopardos, hipopótamos, avestruces e incluso osos hormigueros, que de nuevo, vuelven a ser un gazapo: No hay osos hormigueros en África, debemos volver al continente americano para encontrarlos.

collage.jpg
Toco piquirrojo – Fotograma de “El Rey León”/Fotografía de Toy Janssen

Finalmente, Simba y Nala consiguen llegar a los reinos de Scar, donde se las tendrán que ver con las hienas: Entran en escena, pues, nuestro trío favorito: Banzai, Shenzi y Ed, a las que ya intenté hacer un “lavado de cara” en la entrada sobre  lo incomprendidos que están los carroñeros, pues si que es cierto que las películas de animación ilustran a estos animales como malvados y estúpidos, cargando con estereotipos nada ciertos, e incluso llevo a algunos conservacionistas a criticar la película por dar mala fama a estos geniales animales. Puede parecer una tontería, pero lo cierto es que si tienes que apadrinar de forma simbólica a un animal para contribuir a su conservación, seguramente la gente prefiere leones a hienas por cosas como esta.

hiena.jpg
Hienas “moteadas” – Fotograma de “El Rey León”/Fotografía de Danita Delimont

De hecho, si bien la mayoría de especies del Rey León están genial ilustradas, los secuaces de Scar poco se parecen a las hienas moteadas, pues se les ha acentuado todo rasgo o color que acreciente su maldad: Melenas negras, orejas puntiagudas, ojos amarillentos que destilan maldad y colores oscuros, perfectos para camuflarse en cementerios y demás sitios tétricos. Por si fuera poco, las hienas, además de no ser “malas”, son muy inteligentes, pudiendo resolver problemas cognitivos complejos, como cajas con premios con varias formas complejas de apertura. Poseen además una gran inteligencia social, pudiendo reconocer a otros miembros del clan y su relación con ellos sin problema, de forma similar a algunos primates. Además, aunque son carroñeras, son también excelentes cazadoras, y de hecho es más común que los leones les roben la presa a ellas que al revés…¿No te lo esperabas, eh?

guepardo.jpg
Guepardo – Fotografía de Kayla Stevenson/Fotograma de El Rey León

Pero volvemos a las viles hienas del Rey León, que ponen en problemas a Simba y Nala. Por suerte, son rescatados por Mufasa, que da una última charla a su hijo sobre los reyes del pasado antes de que se ponga en marcha el plan de Scar, en el que Mufasa muere a raíz de una avalancha de antílopes (SPOILER!). Concretamente la especie es el ñu azul, cuyas migraciones son mastodónticas en cuanto a número, ideales para generar estas estampidas.

scared the lion king simba

Y es así como Simba huye y desafiará durante unos años la dieta tradicional de los leones, en consonancia con la filosofía de sus dos nuevos amigos: Un suricato y un jabalí verrugoso, que normalmente serían más bien presas del primero. Mientras, Scar tomará el control de la manada y las hienas abandonarán el cementerio de elefantes. Por cierto…de eso no hemos hablado: ¿Existen los cementerios de elefantes? Desde luego, existen teorías, rumores y otras fuentes de este “mito”, como la búsqueda de agua por parte de elefantes moribundos. Pero la realidad supera a los mitos, y si bien no parece que los elefantes vayan a morir a algún sitio concreto, si se ha observado que los paquidermos entienden el concepto de la muerte y el encuentro de una manada con un esqueleto de elefante es siempre un momento muy especial, donde los elefantes mueven los huesos y pasan sus trompas por estos. No me extenderé en ello porque si queréis saber más del luto de los elefantes y otras especies, os remito a esta entrada del blog.

happy disney cartoons & comics quote monkey

Tras años de vida contemplativa, Simba se reencuentra con Nala, que se encuentra de avanzadilla, buscando alimento: Los viejos sentimientos resurgen y el heredero retornará a sus dominios, donde Scar ha causado un auténtico desastre ecológico, haciendo que todas las presas emigren y la hambruna se extienda en la manada. Parece que la película le echa gran parte de la culpa a las hienas de nuevo, cuando precisamente son una de las especies que más tiene que aportar a ese “Ciclo de la Vida” que mencionaba Mufasa.

Rey leon 3.jpg
Acacia de copa plana – Fotograma del Rey León/Fotografía de Fineart america

El caso, que Simba vuelve a su antiguo hogar, Scar intenta culparle de la muerte de Mufasa pero le sale el tiro por la culata y le explota en la cara, siendo devorado por las hienas (o eso nos insinúan de forma sutil). Así, Simba reclamará el trono y devolverá la grandeza a la sabana junto a Nala…el resto, ya es otra historia. Para mí esta película significo mucho en su momento, estropeé el VHS de tanto verla, en el mismo salón que tengo plagado de cuadros con personajes de la película. Y aunque en otros apartados es espectacular (banda sonora o arte), lo cierto es que no me esperaba que la sabana estuviera tan bien representada, a pesar de algún que otro “fallo”. Veremos como se las apañan con el remake, que está en camino (Personalmente creo que lo están haciendo bastante bien, véase “El Libro de la Selva”), seguro que también es digna de analizar! Me quedo con una de mis frases favoritas de la película: “El pasado puede doler…pero puedes huir de él, o aprender”, precedido de dos buenos varazos de Rafiki. Espero que os gustase esta entrada, porque para mí ha sido un placer escribirla. En esta ocasión, os dejo a Mufasa, que creo que os quiere recomendar…

lion king work it turn around

…seguir el facebook (que es el que uso principalmente), twitter (admito que lo tengo abandonadete) e instagram del blog. Y creo que también os anima a compartir el contenido para poder llegar a más gente este proyecto de divulgación científica y educación ambiental! Nos vemos pronto!

Nuestros mares en 2050

Puede que alguno aún no se haya enterado pero recientemente ha sido declarado el antropoceno como etapa geológica, ya que nuestro paso por la Tierra ya es identificable en los estratos geológicos como lo fue, por ejemplo, el Jurásico. Esta es una de las razones por las que me gustaría hablar de las consecuencias que tendrá a gran escala nuestra forma de vida actual, y para ello me he marcando el clásico “deadline” de 2050, ese donde la población humana ya rondará al menos las 9.000 millones de personas, y en esta ocasión vamos a hablar de cual es el futuro de nuestros océanos, si bien se podría hablar del de los bosques o el de otros ecosistemas, y tal vez sean estos futuras entradas del blog.

ocean-tumblr-dark-wallpaper-1
¿Qué futuro le depara a nuestros océanos?

Pero hoy toca el mar: En mi caso, del océano que me tocará vivir y que me tocará cuidar o por contra destruir, en el caso de muchos, el océano que dejaréis a sus hijos de herencia. Pero antes de ello quiero aclarar que me parece muy complicado predecir el mundo dentro de más de 30 años, pero las tendencias están ahí y aunque los números son poderosos lo que si tengo claro es que vamos hacia los escenarios que os comentaré a continuación.

Una de las consecuencias de la actividad humana en los océanos más desconocidas es la acidificación: Nuestras emisiones de dióxido de carbono aumentan, reacciona con el agua del mar, produce ácido carbónico y se aumenta así la acidez. Dicha acidez oceánica ha aumentado un 30% en comparación con los niveles previos a la industrialización, lo cual hace que el pH (medida de la acidez, a más bajo más ácido) haya descendido 0,1, y se calcula que el pH disminuirá otras 0,2 unidades para 2050: El nivel más bajo en 20 millones de años.

Siendo un poco brutos, podríamos decir que estamos transformando el océano en una gigantesca bañera de ácido ¿Qué consecuencias tendrá esto? Principalmente, la dificultad para la supervivencia de muchas especies que dependen del carbonato cálcico para su estructura (permite la formación de esqueletos y conchas), pudiendo acabar directamente con seres vivos como los corales, los cangrejos, las almejas o los pterópodos, todos ellos base vital para todo el ecosistema marino, sirviendo de refugio y alimento sobre el que se sustenta toda la cadena trófica marina (se calcula que más de 9 millones de especies dependen de los corales). Si la desaparición de los lobos tuvo grandes consecuencias para Yellowstone…¿Qué no producirá la extinción masiva marina de estos seres?

El aumento del nivel del mar será otro de los grandes cambios en nuestros océanos: No hay un gran consenso en una cifra exacta, pero el mar podría aumentar entre 30 y 35 centímetros para 2050, y aunque parezca poco, significará la desaparición de muchas poblaciones humanas, como el país de Kiribati (Imprescindible la charla de Anote Tong que os dejo más abajo)una de las futuras causas del aumento de los “refugiados climáticos”, que amenazan con causar crisis humanitarias de índole similar a la crisis de refugiaos que se vive en las fronteras de la UE actualmente.

Además, nuestra actual dependencia de los plásticos podría cambiar radicalmente los ecosistemas marinos: Se calcula que en 2050 habrá más plástico que peces en el océano, y aunque nos parezca una cifra agorera, hay que tener en cuenta que actualmente hay 1/5 de plástico y 4/5 de fauna marina. Muchas veces el problema no es la cantidad, pues también tenemos la amenaza de los microplásticos (usados en cosmética), que si bien no suponen un gran % del total, su tamaño y toxicidad ponen en riesgo a las especies marinas.

Por supuesto, todos estos cambios no tendrán únicamente consecuencias estéticas: Se calcula, por ejemplo, que el 99% de las aves marinas tendrán plástico en sus estómagos en 2050, y también son muchos los animales marinos que confunden el plástico con comida: Mientras las tortugas marinas van a la caza de bolsas de Mercadona, los albatros intentan dar a sus crías tapones de Cocacola. Este problema se hace muy gráfico en el centro del Pacífico Norte, donde se encuentra “la isla de plástico”; un área de 1.400.000 km² de plástico y desechos formada por las corrientes marinas: Imaginaos una isla de plástico del tamaño de Madrid. Ahora una del tamaño de Andalucía. Olvidadlas: España, Portugal y Francia ocupan menos que la gran mancha de basura del Pacífico. Os enlazo una charla de Charles Moore sobre esta problemática.

-
Voluntarios recogiendo plástico – Fotografía de Dimitar Dilkoff

Existen múltiples cambios que cada vez afectarán más a nuestros océanos, la mayoría relacionados con el aumento de la temperatura del mar; desde fenómenos climatológicos que sumados a dicho calentamiento causan la muerte masiva de corales y otras especies, hasta el cambio de las corrientes oceánicas, que promete trastocar aún más la cadena trófica y la fijación de dióxido de carbono que nos proporciona el mar. Muchas especies se verán afectadas por el aumento de la temperatura, especialmente algunas vitales como el fitoplancton, que no solo genera esas “playas iluminadas” en las Maldivas, también es responsable de la mitad del oxígeno que respiramos (“Respire dos veces, la segunda vez lo hace gracias al fitoplancton”), y es que desde 1950 se ha reducido la población de estos seres vivos en un 40%, seres vivos que no solo producen oxígeno, también frenan el cambio climático y son vitales para la fauna marina: Muchas veces se menciona el como estamos acabando con el pulmón del planeta refiriéndose a los grandes selvas amazónicas, pero el otro pulmón lo estamos destruyendo a una mayor velocidad.

p1.jpg
Fitoplancton bioluminiscente en las Maldivas – Fotografía de Will Ho

Por último, la sobrepesca es también una realidad. Dado el aumento de consumo de proteína animal en los países tradicionalmente subdesarrollados, los líderes mundiales tuercen la mirada a los océanos para alimentar a la población. Pero la realidad es que no es una fuente inagotable: Se cree que ya hemos perdido el 90% de la fauna marina de gran tamaño del planeta, y las naves pesqueras deben cada vez buscar sitios más recónditos para conseguir pescado. Lo triste es que mucho de los métodos de pesca existentes acaban con muchas especies que ni siquiera nos comemos, ya que la pesca es mucho menos selectiva que la caza o la producción de carne, y es que se podría hablar en este apartado de la pesca por arrastre o incluso del uso de explosivos en algunos países. ¿Para 2050? Algunos dicen que la producción pesquera habrá colapsado, aunque personalmente creo que contabilizar la fauna marina con el poco conocimiento que tenemos de este medio y hacer previsiones a tan largo plazo tiene que ser extremadamente complicado y tomado con cautela, pero desde luego parece que el peligro de acabar con la fauna marina que nos comemos es una realidad…¿El parche? La proliferación de la acuicultura, una solución que no ataja el verdadero problema: Nuestra forma de consumo (Por cierto, si os interesan estos temas, os recomiendo un libro que estoy leyendo, “De como los animales viven y mueren”, de Javier Ruíz).

dead bird, plastic
Fotografía de Chris Jordan

Seguramente me deje algún tema en el tintero, pero creo que ya os he contado bastante por hoy: Tras toda esta parrafada pesimista habrá que poner algo de esperanza: el mar es tan vital para nosotros que deberán realizarse los cambios oportunos para evitar el colapso del ecosistema marino si queremos seguir viviendo en La Tierra. El tema es que tal vez lo hagamos tarde, cuando se haya perdido mucha más fauna marina y cuando los cambios que debamos hacer en nuestra vida a nivel cotidiano sean radicales y fomenten fisuras sociales aún más grandes. Y dado nuestro escaso conocimiento del fondo marino, es probable que perdamos cantidad de especies fascinantes sin llegar a conocerlas…lo cual, sería una auténtica tragedia. Así que tal vez sea buen momento para ir planteándose pequeños cambios, como reducir nuestro uso de plástico o nuestra huella de carbono, pues tendemos siempre a culpar a las grandes corporaciones cuando nuestro consumo diario es el causante de muchos de estos problemas. Espero que os haya gustado la entrada, como siempre os remito a mis redes sociales: Facebook y Twitter, que me permitirá tener mayor alcance con esta herramienta divulgativa. Como siempre, encantado si participáis en los comentarios. Nos leemos!

Bibliografía empleada:

  • Web de OCEANA
  • Charla de Rob Dunbar: “La amenaza de la acidificación marina”
  • Almost all seabirds to have plastic in gut by 2050 – CSIRO.au
  • Phytoplankton´s dramatic decline – Spiegel.de
  • Will there be more fish or plastic in the sea in 2050? – BBC Magazine
  • Cuestiones críticas de la sobrepesca – National Geographic

 

 

El lapras sobrevive a la extinción

No es la primera vez que os hablo de especies que “retornan” de la extinción gracias a excelentes programas de conservación con gran esfuerzo humano detrás, como por ejemplo el bisonte europeo; pero si hay una historia en el mundo de la conservación reciente que sea un ejemplo para las nuevas generaciones, esa es la de lapras, un ser cuya rareza le hizo convertirse prácticamente en una bestia mitológica.

llm-whale-pee
Posible imagen de la cola de un lapras – Autoría desconocida

Lapras, el que probablemente pueda considerarse el último plesiosaurio, es un “animal” cuya principal característica es el sonido que emite, una llamada lánguida, al estilo de la de muchos cetáceos, pero cuya frecuencia puede escuchar el ser humano. Cada ejemplar es reconocible por el tono de su voz, y es la forma que tienen de comunicarse, pero debido a la caza furtiva, como ocurre con el elefante africano, hay muy pocos ejemplares, y muchas veces sus cantos no son oídos por ningún miembro de la especie (Esta historia me recuerda a la de la ballena 52 Hz). Aún así, esta especie no requiere de otros lapras para comunicarse, pues se ha demostrado que posee habilidades telepáticas y altas capacidades cognitivas (superiores a las de especies como los loros) que les permiten comunicarse con humanos, motivo por el cual fue utilizado durante siglos como medio de transporte por la población local.

Por desgracia, actualmente han proliferado la existencia de falsos santuarios donde se cobra por navegar en lapras salvajes o por interactuar con ellos, lo cual no beneficia en nada a la especie, que además de altos niveles cognitivos ha demostrado comprender conceptos como la justicia o el luto, asociadas a muy pocas especies.

Lapras
Ilustración de un ejemplar de Lapras transportando humanos

La caza de lapras, como os decía, ha llevado a la especie al borde de la extinción, dado lo amigables y pacíficos que son con los humanos, haciéndoles presa fácil de las embarcaciones furtivas. Llego un tiempo donde capturar a este animal era casi imposible, y únicamente podía encontrarse en lugares remotos como la Cueva Unión, la Cueva Glaciada o incluso hace años era posible atrapar uno de estos ejemplares en reservas de caza como la Zona Safari, reservas que muchos defendieron como una forma de conservar la especie al igual que ocurre con animales africanos como el león. Por desgracia, en estos tiempos de escasez el tráfico ilegal de especies amenazadas propició que directivos de Silph S.A. utilizaran crías de lapras como regalo, de forma similar al tráfico de cuerno de rinoceronte, que en los últimos años está aumentando.

Por suerte, un gran esfuerzo conservacionista, comparable al de otras especies como el tití león dorado, ha conseguido la mejoría de los censos, cambiando de categoría en la “lista roja de especies protegidas”, y las autoridades responsables declaran que la especie “ha crecido sin mesura”. El establecimiento de áreas protegidas para controlar esta caza ilegal ha sido la clave, la más reciente situada en las cercanías de la “Isla Poni”, en la región de Alola. Queda en manos de los investigadores a cargo del programa de conservación, un grupo de veterinarios, biólogos y demás profesionales, el establecer corredores ecológicos entre las diferentes regiones para propiciar el intercambio genético entre las diversas poblaciones, pues la escasa población de lapras ha generado un cuello de botella como ya ocurriera con otras especies como el guepardo, propiciando así que la diversidad genética de la especie este por los suelos, cosa que comparte con el lince ibérico.

Lapras by CadetDerp
Ilustración de un ejemplar de Lapras en las cercanías de la costa – CadetDerp

Por si a estas alturas no queda claro, os aclaro que esta entrada del blog es por el día de los santos inocentes, pero lo cierto es que muchos de estos datos son reales y pertenecen a la ficción de “Pokemon”, donde han ido actualizando desde los 90 la información de esta especie en su particular “lista roja” o pokédex, dando muchos de estos datos ¿No es curioso que una empresa de videojuegos nos dejase estos pequeños huevos de pascua?.  Desde luego, no es la primera serie o película de animación que se inspira en el medio natural y sus problemáticas reales. Podéis echar un ojo a la entrada de este pokemon en Wikidex.

Y para aquellos que sois más cercanos al mundo de pokemon que al de los animales de nuestro planeta, os invito a echarle un ojo al blog, pues muchas veces la realidad supera a la ficción (como el caso de los huargos de ESDLA y Juego de Tronos) y todos influimos en el medio natural cada día. Como siempre, Nasua también está en las redes (facebook y twitter) donde comparto noticias, reflexiones e iniciativas de otros blogs y webs. Si os ha gustado el post, os sugiero amablemente compartirlo por las redes sociales! La divulgación científica y educación ambiental no es nada sin el boca a boca! Nos leemos, gente!

 

De cómo la sociedad menosprecia la veterinaria

Soy estudiante de veterinaria, y mi objetivo no es acabar ejerciendo clínica. En parte, porque no me apasiona, pero también porque la veterinaria clínica es una de las profesiones que tiene que aguantar más la inmundicia humana (y esta es una motivación para que muchos otros desistan, incluso a aquellos que les encanta la clínica), y que cada día continúa salvando vidas y contribuyendo a una mejora en la salud de personas, animales y ecosistemas, a pesar de ser también una de las profesiones más maltratadas.

Pensaba dedicar la tarde a estudiar, y tal vez por cosas como estas yo tampoco he tardado 5 años en sacarme la carrera, pero acabo de escuchar un extracto de un programa de radio repugnante. En primer lugar daré pues el pésame a todo el periodismo, y quiero recalcar que el hecho de que mencione la palabra periodismo no significa que identifique a estos personajes como periodistas, pues me parecería un insulto a una profesión tan importante como esta. De hecho, este tipo de sucesos deben hacernos reflexionar sobre la importancia de esta profesión, generadora de opinión por excelencia, y agradecer el excelente trabajo de muchos profesionales pero señalar también la vergüenza que supone que ciertos personajes tengan derecho a un micrófono remunerado.

Grupo de veterinarios y estudiantes – Fotografía de Sarah Carey

El bochornoso extracto de audio, de 17 minutos se titula “¿Deben asumir los veterinarios los gastos de un perro abandonado?”, y por desgracia, aunque supone un insulto a la inteligencia, es algo que piensa mucha gente. Que los veterinarios, ante casos de abandono, emergencias veterinarias de gente sin recursos y demás supuestos, deben regalar sus servicios y deben hacer la “vista gorda” (por cierto, no somos el centro del universo ni la excepción, llegan a las clínicas miles de personas haciendo eso…¿hacemos criba o pedimos un crédito para salvar el mundo?). Sin olvidar toda esa gente que directamente se ríe de la buena voluntad de la profesión, gente que “no puede pagar al momento” y desaparece, gente que abandona animales en las puertas de las clínicas o gente que pretende que le hagas el diagnóstico por whatsapp. ¿Dejar morir animales? Por supuesto que no, pero los veterinarios también tienen derecho a vivir de su profesión.

Karmele Llano, veterinaria y directora de IAR – Fotografía de IAR

Una de las cosas que se reiteran en este programa, y en realidad en muchas conversaciones a pie de calle, es “por supuesto que debéis cobrar, pero hay servicios por los que no cobráis el precio real, y podéis hacer la vista gorda de vez en cuando”. Habría que recordar en este punto varias cosas: La primera que los veterinarios son los titulados PEOR pagados de España, y que son superados por múltiples empleos que no requieren formación (y que no pretendo menospreciar), y con sueldos equiparables al de la jardinería o la restauración. Podéis ver la lista en el siguiente enlace, encontraréis la veterinaria a la cola. Y aunque la dificultad y el sueldo futuro no tienen porque estar relacionados, cabe destacar que veterinaria no se bajó de 5 años con Bolonia porque era imposible hacerlo, y de hecho a día de hoy profesionales y docentes creen que debiera ampliarse la duración, ya que la mayoría de la gente sale sin tener una gran base a pesar de dedicar cientos de horas a trabajar gratis en forma de prácticas.

urbex : horror labs 6 by cbdphotography
Facultad de veterinaria abandonada (Bélgica) – Fotografía del usuario cbdphotography

No soy economista, por tanto no voy a analizar el porque de unos sueltos tan bajos. Pero tengamos en cuenta que este sueldo, de 997€, es una media de todas las “actividades veterinarias”…¿qué se incluye aquí? Sin duda a los veterinarios de grandes animales, cuyo sueldo medio es algo mejor por suerte. Miedo me da que también se incluyan las actividades veterinarias del sector público, y todas las salidas que tiene la profesión que están bastante mejor remuneradas que la clínica de pequeños animales…pero a lo que voy es ¿si este es el sueldo medio, que realidades hay por debajo? Yo os las puedo narrar en segunda persona: Internados de 8-10 horas de jornada laboral, disfrazados de prácticas (de gente titulada con experiencia en clínica, no de estudiantes), en ocasiones no remunerados, y en otras con sueldos que van de los 100 a los 600€, con guardias en régimen de semi-explotación. Y cada vez que leo o escucho este tipo de cosas, una mezcla de impotencia y rabia se apodera de mí, cuando pienso la cantidad de amigos que tengo cuyas oportunidades a corto plazo son estas, y que únicamente son buenas personas que quieren vivir con un sueldo digno de su pasión.

Dr.-Eddy-Exam
Veterinario de Gorilla Doctors – Fotografía de GD

Cabría culpar a estos sueltos del IVA al 21% (¿Tal vez si bajáramos el IVA se podrían hacer esas actividades altruistas que parecen ser obligatorias?) o al exceso de facultades, y sin duda todo ello influye. Pero lo que verdaderamente influye es la oferta y la demanda: Los veterinarios cobran una mierda porque no se valoran los servicios que ejercen, y se ven obligados a competir en ver quien pone los precios más ridículos en lugar de a competir en calidad de servicio. En ello influye que disfrutemos de sanidad pública, y otro gallo cantaría si la gente estuviera acostumbrada a arruinarse a créditos para hacer frente a los costes de la medicina humana privada. Podría hablaros de lo que cuesta mantener una clínica, pero hay artículos muy interesantes sobre el tema: Podría resumirse en que cuando pagas 100€ por “una prueba diagnóstica que no vale tanto”, también estas pagando por todos los gastos derivados de la actividad clínica que permiten que un veterinario te haga esa prueba, y sobre todo, estás pagando porque él es un profesional que sabe hacer esto. ¿Le cuesta 100€ al veterinario hacerte la prueba? No, pero cabría preguntarse si los gastos derivados de todo el mantenimiento de la clínica se suplen de forma digna cobrando esos precios.

Alguno pensará que a pesar de todo ello, de vez en cuando se puede hacer la vista gorda. Y aunque obviamente eso desembocaría en sueldos aún más tercermundistas, oye, tal vez tenga razón y la veterinaria deba convertirse en la nueva esclavitud. Pero yo veo una revolucionaria alternativa, y cambio el titular motivo de la discordia: “¿Debe asumir la sociedad los gastos de un perro abandonado?”. La respuesta es sí, sin dudarlo.

Peter Kimeli
Peter Kimeli, veterinario en Kenya – Fotografía de Peter Kimeli

¿Y por qué? En primer lugar, debieran pagarlo los que abandonan mascotas (sanciones serias permitirían sufragar buena parte de estos costes). En segundo, y por cruel que parezca, aquel que decide ser altruista. ¿Recoges un perro abandonado y pretendes que el veterinario pague? Es curioso como todos somos altruistas en la lejanía hasta que nos toca el bolsillo. ¿Debe la cajera de Mercadona regalar yogures a personas desfavorecidas? ¿Debe el dentista hacer empastes a refugiados? Así pretendemos poner el peso sobre “la profesión” como si todas estas injusticias no sean responsabilidad del conjunto de la sociedad. 

Todo aquel que crea que estas situaciones son injustas debiera donar una buena parte de su sueldo, al menos todo aquel porcentaje que sea superior al de la profesión veterinaria, a obras benéficas como las perreras, santuarios y ONG que hacen frente a estos costes, y que por supuesto, tampoco es justo que ellos carguen con ello. Lo normal es que una parte de los impuestos de todos se dedicase a este tipo de problemas, o dejando el Estado de lado, que todos ejerciéramos en nuestro día a día una ínfima parte de la que ejerce esta profesión.

cheet3.jpeg
La veterinaria Laurie Marker, máxima autoridad en conservación del guepardo – Fotografía de Rob Thompson

Pero luego ya viene la hecatombe, y es cuando pretendemos que el veterinario nos regale servicios para nuestra mascota. Ya no hablamos de altruismo, hablamos de que nosotros, de forma libre hemos decidido hacernos cargo de un animal, pero no pretendemos hacernos cargo de los costes sanitarios de este. Aquí ya hablamos no solo de falta de empatía con la profesión, también con nuestra mascota, en un ejercicio de egoísmo repugnante. ¿Te parecen caros los servicios del veterinario? Como ya hemos visto, no lo son (si fuera así tendrían sueldos y jornadas dignas), pero si aún así piensas que el veterinario debe costear en parte la salud de tu mascota, hay una solución muy interesante: Plantearse no tener mascotas, y compartir la vida con peluches, tamagochis o voluntariados en perreras/santuarios: Los animales y la sociedad te lo agradecerán. Por cierto, tal vez si se valorara esta profesión todo el mundo tendría su perro asegurado, ya que los seguros de salud veterinaria funcionan en muchos países a costes ridículos para una sanidad privada.

Grupo de veterinarios de Sudáfrica – Joel Salves

Es también reseñable como son los veterinarios quienes dedican buena parte de su labor a concienciar sobre la tenencia responsable de mascotas, mientras que aquellos culpables de esta situación se dedican a vender y comprar mascotas sin tener en cuenta que son seres vivos. Esa misma filosofía, de la cual participamos todos como sociedad de consumo, es aquella que causa tanta desigualdad social y tantas injusticias ecológicas, y sin embargo señalamos luego a otros las responsabilidades: Vender móviles, vender coches, vender perros, vender contenido en los medios que no se puede considerar ni ético ni informativo, dejando de un lado la ética y la responsabilidad como seres humanos partícipes de esta sociedad: Señores, si ustedes tienen derecho a comprar productos con palma, a usar móviles con coltán y en definitiva a dejar una huella ecológica abusiva.

urbex : horror labs 5 by cbdphotography
Facultad de veterinaria abandonada (Bélgica) – Fotografía del usuario cdcphotography

¿Por qué el veterinario no tiene derecho a vivir dignamente mediante una actividad beneficiosa para la sociedad? Cada día en los supermercados hacemos víctimas animales y humanas, mientras que el veterinario en el ámbito profesional solo se dedica a salvarlas. Cada día miles de empleos participan de forma pasiva en injusticias, mientras señalamos a profesiones sanitarias que únicamente se dedican a enriquecer y mejorar nuestra vida. De verdad, desconozco si la gente que tiene un empleo relacionado con los móviles es responsable de las guerras del Congo, pero si tengo claro que la veterinaria no es responsable de nuestra forma egoísta de relacionarnos con animales y personas.

Hablo de la veterinaria, la profesión que tiene como responsabilidad (junto a la medicina y otras ciencias) erradicar enfermedades zoonóticas que acaban con miles de vidas humanas, como la rabia. Hablo de la profesión que cada día inspecciona la comida que comemos todos para garantizar la salud de nuestros hijos, hermanas y abuelos. Hablo de la profesión que promueve en bienestar de todos los animales que nos consumimos mientras nuestra propia forma de consumo obliga a maltratar millones de animales para la rentabilidad del negocio. Hablo de la profesión que tiene que salvar a nuestras carroñeras del diclofenaco, a los anfibios del ranavirus, al demonio de Tasmania de los tumores faciales o al gorila del ébola y a tantas otras especies que necesitan de la medicina veterinaria, y que cumplen papeles vitales para los ecosistemas, y por rebote para nosotros.

eggHDR1415 by The-Egg
Clínica veterinaria – Fotografía del usuario “The Egg”

Hablo de los veterinarios, que tienen una responsabilidad enorme para el siglo con más retos de la humanidad: La profesión que debe liderar una transición a un modelo distinto de consumo de carne y explotación ganadera para atajar nuestros más graves problemas medioambientales, que debe ser profesión bandera en soberanía alimentaria, que debe ser el primer punto de lucha contra el tráfico de fauna para mascotismo o aquella profesión donde recae el gran peso de defendernos de las resistencias bacterianas que amenazan con superar al cáncer en muertes humanas. Encontrarás miembros de esta profesión recorriendo media España o medio mundo buscando una oportunidad para demostrar que sí, que elegimos la veterinaria por vocación y no por dinero; también les podrás encontrar dedicando años a intentar formar parte de la sanidad pública o rotando por hospitales y clínicas sin más aspiración que un sueldo digno y la posibilidad de ejercer nuestra profesión, empezando su propio negocio para ser dueños de su trabajo, o investigando el sistema agroalimentario global, la dehesa o la membrana celular. Y también les encontrarás ayudando a que puedas vivir más de una década junto a tu compañero más fiel.

"

¡Cómo nos atrevemos a ser tan hipócritas! Tengan ustedes un poco de vergüenza y asuman los costes de sus actos, de sus caprichos e incluso de su “caridad”; el resumen es el siguiente: Los costes médicos de mascotas abandonadas o fauna silvestre debe pagarlos en conjunto de la sociedad, ni veterinarios ni ONG; mientras que los costes sanitarios de nuestras mascotas son exclusivamente nuestros. Y a vosotros, compañeros, seguid dejándoos la piel. Veterinarios, nunca fuisteis tan importantes para la sociedad, aunque muchos ignorantes lo desconozcan. Puede que no tengáis grandes sueldos, ni jornadas laborales que os permitan descanso, pero tened el mayor de los orgullos porque el planeta y la sociedad os necesita para los retos que se avecinan: Si todas las profesiones tuvieran la ética profesional que se respira en el futuro de la veterinaria, el mundo sería un lugar infinitamente mejor. Por último, os dejo enlaces a veterinarios muy altruistas, como veterinarios sin fronteras, Gorilla Doctors, Mascoteros Solidarios…, os animo a compartir la entrada pues el objetivo es que la lea cierta gente que no es veterinaria, y os enlazo a las redes sociales del blog (facebook y twitter), donde no siempre hablo de veterinaria, pero si de la razón por la que estudiamos esta profesión: La convivencia con el resto de fauna en nuestro planeta, así que si os ha gustado esta entrada espero veros más por aquí, porque los veterinarios debemos actuar como divulgadores de la situación sanitaria y ecológica de toda la fauna.


Actualización 1: Sobre la autocrítica en la veterinaria

Parece razonable, que si bien el objetivo de la entrada era dignificar la profesión y animar a los jóvenes que comenzamos nuestras andaduras en la profesión, desde la ignorancia creo que es necesaria mucha autocrítica: Ser más activistas de nuestra profesión, no entrar al juego de competir por lo bajo en precios, y competir hacia arriba en calidad del servicio y dar a los nuevos profesionales oportunidades dignas (pues las condiciones precarias vienen establecidas por muchos factores, pero al final recaen en los “jefes” que también ejercen nuestra profesión). Esta entrada no pretende ser una guía para sacar a la profesión del pozo (si alguien pensaba que un estudiante de veterinaria pretendía educar a sus futuros compañeros, pecando tal vez de soberbia, siento decepcionar) y por tanto este texto no es incompatible con dicha autocrítica, simplemente es algo que escribí una tarde de biblioteca dada mi indignación. Por supuesto, buena parte de esta situación probablemente sea responsabilidad únicamente nuestra, pero creo que además de dicha autocrítica (y que prefiero dejar a la gente que lleva años ejerciendo y no a mí, que no he salido de las aulas), la dignificación de la profesión, que es lo que pretendo aquí, es también necesaria para cambiar la situación.

 

Actualización 2: Respuesta del programa de radio

Ayer una de las colaboradoras mencionó el perfil del blog en twitter pidiendo disculpas, para posteriormente indicarme que se habían disculpado en directo. El programa de la noche de ayer, 19/12/2016, tiene 10 minutos dedicados a estas supuestas disculpas. En ese fragmento, se “disculpan” por sus formas, de forma relativa (echan bastante la culpa a la pobre veterinaria cuando a la que se le falta al respeto es a ella), para posteriormente asegurar que “No hablan de todos los veterinarios, solo de los que ven esto como un negocio” e incluso la más impresentable se jacta de que son un programa “crítico”, donde la gente “escucha y no oye”, y que van a seguir dando “su opinión por impopular que sea”. Podrían dedicarse párrafos a esto, pero simplemente remito al texto anterior a quien siga pensando algo remotamente parecido, y diré que para opinar de un tema y ser crítico hay que estar informado, lo que ha hecho esta gente es desinformar a través de la ignorancia (sumado a las faltas de respeto) y mantienen su postura. Más no esperaba rectificación alguna, pues no hace falta ir muy lejos para ver que este mismo programa ha tratado al feminismo como lo contrario del machismo (de nuevo, no es una opinión, es ignorancia). No me quiero imaginar que pasa por las cabezas de esta gente, pero como dije anteriormente es una lástima que cierta gente tenga un micrófono cobrando, imagino que con sueldos más altos que un veterinario. Espero que al menos dediquen este dinero extra de forma completa a la ayuda de animales abandonados, y que no vacunen a sus animales en perreras donde los recursos deberían destinarse a personas sin recursos. Os hemos entendido perfectamente, los que no habéis entendido nada (o es parte del juego de la “prensa”) sois vosotros.